PENSAMIENTO NACIONAL  

Por/ Daniel Albero Caminos

Para hablar de PENSAMIENTO NACIONAL, primero debemos reflexionar aunque mas no sea someramente, acerca del concepto de NACIÓN. La Nación se constituye a partir de una serie de costumbres, tradiciones y valores culturales, conformando un común denominador identitario, vale decir, le da IDENTIDAD a un determinado grupo de individuos, y éstos en función de aquel concepto se transforman en COMUNIDAD al lograr, precisamente, una COMUN-UNIDAD en torno al eje aglutinante que es la Nación. De esta apreciación se desprende que no debemos confundir la idea de Nación, con el concepto de PAIS, que está más ligado a la pertenencia a un TERRITORIO y por ende es más limitado. Un ejemplo muy claro que marca esta diferencia ( más allá de las apreciaciones políticas o ideológicas) es el de la nación hebrea, que se mantuvo como tal a lo largo de 5000 años de la historia, sin territorio propio, hasta la formación de su país, después de la segunda guerra mundial.

Volviendo a reflexionar acerca de la ARGENTINA, podríamos preguntarnos si hoy conceptualmente conformamos una nación con territorio propio, o si simplemente somos un país, y durante cuántos y cuáles lapsos de nuestra historia tuvimos gobiernos que representaron a los intereses NACIONALES Y POPULARES. Es muy difícil arribar a un destino de nación cuando se impusieron paradigmas simbólicos desde la iconografía historiográfica mal parida mitrista y su posterior herencia lacaya; un sin fin de falsedades, las cuales fueron impuestas como verdades irrefutables, conformando así, la COLONIZACIÓN PEDAGÓGICA. Quizá la respuesta lleva una pregunta implícita: ¿Puede arrogarse la jactancia de nación un país en el cual el pensamiento y los PENSADORES NACIONALES son “CLANDESTINOS”?.

Es imposible imaginar un presente distinto, después que varias generaciones hayan aceptado como normal y natural, (a partir de las imposiciones anteriormente expuestas), que el paradigma del maestro argentino sea alguien que despreciaba visceralmente la cultura autóctona; que cuando asume un Presidente se diga que ocupará orgullosamente el sillón de alguien, cuyo apellido es quizá, la síntesis más acabada del pensamiento y la acción del cipayaje colonial vernáculo; o que cuando se habla de literatura argentina al primero que se alude es a aquél que abyectamente, entre tantas otras sandeces, dijo que la decadencia del tango comenzó con Carlos Gardel, cuando empezó a ser cantado, porque el lunfardo (según él) era un lenguaje soez.

No, de ninguna manera hubiéramos arribado a esta actualidad semi-colonial, si el máximo referente al evocar “EL DÍA DEL MAESTRO” hubiese sido JOSÉ HERNÁNDEZ; si al referirse “AL SILLÓN PRESIDENCIAL” se hablara de JUAN MANUEL DE ROSAS, quien de hecho, al asumir la representación de la Confederación Argentina  ante el exterior, fue el primero en ejercer con Honor, Patriotismo y Dignidad Nacional, nuestra Primera Magistratura; sí los DEBATES LITERARIOS discurrieran por las preferencias entre LUGONES, MARECHAL, ARMANDO CASCELLA, JOSÉ PORTOGALO, ENRIQUE GONZÁLEZ TUÑÓN, ARTURO CAPDEVILA Y TANTOS OTROS; o si la riqueza del LUNFARDO se difundiera a partir de ser la expresión genuina de la síntesis del cosmopolitismo popular porteño, y además como vehículo testimonial único para radiografiar épocas y circunstancias, a través de las verdades atrincheradas contra el sistema, en las plumas tangueras de DISCÉPOLO, CÁTULO CASTILLO, HOMERO MANZI, JULIÁN CENTEYA, HOMERO EXPÓSITO, ENRIQUE CADÍCAMO, por dar nombres de una lista interminable.

Descontamos que, para todo esto, en los lomos de los libros de las bibliotecas estudiantiles y claustros académicos, deberían lucirse, natural, orgullosa y emblemáticamente el epígrafe de SALDÍAS, MANUEL GÁLVEZ, JOSÉ LUIS TORRES, GALASSO, SCALABRINI ORTIZ, FERMÍN CHAVEZ, JOSÉ MARÍA ROSA, ALEJANDRO OLMOS, MANUEL UGARTE, por citar algunos de la extensa nómina de notables.

Por todo esto no debemos “errar el viscachazo”, ni caer en el juego de los “aforismos sin sentido”de los que hablaba MANUEL ORTIZ PEREYRA (el precursor de FORJA), y que ARTURO Jauretche llamaría después “ zonceras”, en las cuales pretende enfrascarnos con sus artilugios, la maquinaria cipaya oficial.

Es falso absolutamente aquello de “ EL PROBLEMA ES LA EDUCACIÓN”. ¡¡MENTIRAS!!, si bien hoy el nivel educativo es paupérrimo, en décadas anteriores fue muy bueno, y suponiendo que en un futuro mediato arribáramos a una educación excelsa, si no cambiamos los ejes HISTÓRICO-CULTURALES lo único que lograríamos es formar más mentes colonizadas cualitativa y cuantitativamente. Debemos tener claro que así como el concepto de nación trasciende por sobre el de país, también el de cultura trasciende por sobre el de educación.

En el campo del pensamiento también debemos marcar distinciones; mientras  EL SISTEMA generó el estereotipo de INTELECTUALOIDE, que realiza denodados esfuerzos para demostrarle a los demás que él piensa, lo diferente radica en que la CAUSA NACIONAL generó un prolífico número de INTELECTUALES que realizaron esfuerzos denodados para hacer que el PUEBLO PIENSE.

Si  ARTURO JAURETCHE decía “LO NACIONAL ES LO UNIVERSAL”, VISTO CON NUESTROS PROPIOS OJOS”, en nuestro país, aplicando un silogismo a la inversa se da, inducidamente en forma más asidua “LO COLONIAL” que es VER LO ARGENTINO CON OJOS UNIVERSALES; de allí que otra de las zonceras que capciosamente es utilizada por los sofistas apátridas, consiste en denunciar que desde el lado de nuestros pensadores se plantea la dicotomía antagónica entre “Lo Nacional” o “Lo Extranjero”; pícaramente desvían la atención, ya que, la real ANTINOMIA está dada por “LO NACIONAL” O “LO COLONIAL”, actitud lógica la de ellos, porque si se esclareciera este asunto seguramente quedaría al descubierto que integran la segunda de las nóminas. Cabe razonar, en este caso, que “lo extranjero” nunca es extranjerizante sin la complicidad del cipayaje vernáculo.

Por otra parte la historia nos ha dado sobrados ejemplos demostrando que cuando estuvimos fortalecidos desde el punto de vista de nuestra IDENTIDAD CULTURAL NACIONAL, “lo extranjero” nos enriqueció; el tango como expresión musical, sin ir más lejos es la síntesis de diversas vertientes, dos de ellas, las más importantes, tal vez, fueron el flamenco, (del sur español) y la canzoneta napolitana, agregados a la milonga campera, que a su vez era la fusión más acabada del criollismo, entre la cultura indígena preexistente más la ingerencia castiza; conformaron una expresión genuina y popular única en el mundo.

También otro fenómeno de singulares características se dio en el movimiento obrero. Quién puede explicar cómo diversos sectores gremiales provenientes de distintos países europeos; todos ideológicamente internacionalistas y antagónicos entre sí, terminaron abrevando en las fuentes nacionales, confluyendo al PERONISMO, deponiendo la disidencia de intereses e ideales, haciendo que éstos y aquellos sean concurrentes en un solo polo de atracción que amalgamaba lo nacional y la defensa del obrero; conformando así una estructura SINDICAL-NACIONAL ORGANIZADA, sin precedentes mundiales.

Otra de las zonceras que oímos reiteradamente es “la crisis política”, o “la crisis económica”, o “la crisis social”, cuando en realidad éstas son consecuencias emergentes y recurrentes cíclicamente de la real, verdadera y UNICA madre de todas las crisis; la CRISIS DE IDENTIDAD CULTURAL. EL GENERAL PERÓN decía que la GRANDEZA de las naciones no se mide por sus riquezas materiales, sino por la estatura de su DIGNIDAD. Si Rousseau decía que lo que tiene precio carece de

“valor” ante la escasez en la estatura de la dignidad.

La estatura de la DIGNIDAD que tenemos que recuperar en función de lo cultural, se llama IDENTIDAD NACIONAL, y únicamente así, recuperaremos la DIGNIDAD en función de lo POLÍTICO que es la SOBERANIA, la DIGNIDAD en función de lo ECONÓMICO, que es la INDEPENDENCIA  y la DIGNIDAD en función de NUESTRO PUEBLO que es lo que conocemos como JUSTICIA SOCIAL.

Para finalizar, tenemos que destacar algo que resulta fundamental y que surge espontáneamente al hurgar en los testimonios de y acerca de, los hombres pertenecientes a aquella GENERACIÓN de la CAUSA NACIONAL, donde sin dudas dejó su impronta FORJA. Lo primero que se advierte en esos testimonios es que la pulseada la comenzaron a ganar desde los principios éticos y morales; con absoluta SOLIDARIDAD, CARENCIA TOTAL DE EGOISMO y una constante EXALTACION DE LAS VIRTUDES DEL COMPAÑERO, así combatieron el individualismo, el desprecio e indiferencia hacia el otro y el sálvese quién pueda impuestos por un sistema que exacerbó su pestilencia en la década infame.

El Pensamiento Clásico nos enseñó que lo ÉTICO y lo MORAL componen la espina dorsal de lo CULTURAL  y que el sentido último de la ÉTICA consiste en la CORRECCIÓN DEL EGOISMO.