Por/ Alberto Buela
El
martes 20 de septiembre visitó la sede de
la CGT
el sociólogo alemán radicado hace 30 años en Méjico.
Este
estudioso de la realidad Iberoamericana y amigo personal
y colaborador del teórico Noam Chomsky conversó por
espacio de dos horas con Hugo Moyano y miembros del
Consejo Directivo de la entidad de la calle Azopardo.
Estuvieron
presentes, entre otros, la estudiosa Beba Balbé del
Cisco, el dirigente histórico de la izquierda nacional
Alberto Guerberof, miembros del CEES como el Chino Fernández
y Julio F. Baraibar.
Escuchó
gentilmente las propuestas de
la CGT
en el orden estratégico y político suramericano y se
llevó sus documentos, al mismo tiempo que expuso
brevemente sus puntos de vista al respecto.
Dieterich
había sido monopolizado hasta ahora por
la CTA
, que es el grupo sindical que más se mueve en el plano
internacional generando contactos y
viajes que han sido más para jetonear ante la
prensa que para crear relaciones de poder, a favor de la
causa de los trabajadores suramericanos.
Como
consecuencia de esta visita Dieterich hizo llamar al que
suscribe el día jueves 22 desde un programa de radio a
los efectos de confirmar públicamente su juicio de que
“existe en
la CGT
las condiciones para la creación de pensamiento crítico”.
Y que está en la actuales autoridades de
la CGT
para crear y facilitar los medios para que esto se
plasme.
Lo
óptimo, en este sentido, sería recuperar el Instituto
de Investigaciones “Arturo Jauretche” o crear uno ad
hoc(para eso) bajo una dirección académica y un
cuerpo de investigadores del campo nacional y popular de
prestigio, evitando el chamuyo y la zanata a que nos
tienen acostumbrados los cientos de comisiones,
institutos y centros de estudios y pseudo universidades
que a diario , bajo la mascarada de ofrecer sus
servicios, vienen a
la CGT
para medrar a su favor con el movimiento obrero
organizado.
Basta
ya.
La CGT
necesita producir información propia y dejar de
manejarse con los
datos provistos por Clarín,
La Nación
o Página 12. O lo que es peor, por los organismos
oficiales.
Y
lo que es más necesario aún, necesita producir
inteligencia propia sobre los hechos políticos,
sociales, económicos y culturales que se producen a
diario. Y esto último, lo
más difícil de conseguir, es lo que ya tiene, según
declaró Heinz Dieterich por la radio este jueves 22 de
septiembre.
(*)
CEES( Centro Estudios Estratégicos Suramericanos)
alberto.buela@gmail.com
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