Por/ Alberto Buela
El objetivo de este mensaje es poder brindar a Uds.
una reflexión sobre el 17 de octubre de
1945 a
través de tres niveles de análisis.
En primer lugar(I) esbozar la significación histórica
que tiene la fecha en la memoria del pueblo argentino.
Luego(II) estudiar el o los contenidos ideológicos que
dejó al naciente peronismo. Y en tercer término,(III)
analizar su proyección político-social de cara al
futuro.
I.-
Es sabido que el 17 de octubre marcó para
siempre en la conciencia del pueblo trabajador argentino
el ingreso de su protagonismo en la historia patria. Y
así como, la participación popular en la lucha contra
los invasores ingleses en l806/7, despertó la
conciencia de libertad, el ingreso de las masas
trabajadoras a
la Plaza
de Mayo, signó en forma indeleble en el pueblo
trabajador su participación activa en la política
nacional. Ya no más gobierno sin pueblo. Los sucesivos
golpes militares del
55 a
la fecha, o los gobiernos democráticamente espurios
como el del radical Arturo Illia, mostraron que no se
puede gobernar sin la participación activa del pueblo.
Y eso lo mostró el 17 de octubre de l945, de una vez y
para siempre. De ahí que sea denominado el día de la
lealtad, que debe, en nuestra humilde opinión,
entendida no sólo como
la lealtad de un pueblo a un gobierno si también
como la lealtad de un gobierno a un pueblo, puesto que
el verdadero gobierno no hace otra cosa sino lo que el
pueblo quiere y no tiene otro interés que su bienestar.
Si releemos el breve discurso del Coronel Perón
desde los balcones de
la Casa Rosada
a su regreso de la prisión en la isla Martín García
vemos que él se caracteriza a sí mismo antes que nada
como "el
primer trabajador argentino", luego que desea
ponerse "al servicio integral del auténtico pueblo argentino",
para finalmente ofrecerse como "vínculo
de unión entre el pueblo, el ejército y la policía" a fin de lograr la unidad espiritual de la nación.
Perón tiene muy en claro que esta unidad para
que sea indestructible debe fundarse primero en el
pueblo al que llama "estrato
formidable" donde "las
fuerzas de la nacionalidad", esto es el ejército,
y "del orden",
la policía, alcanzan su auténtica razón de ser y
existir, en la medida en que sirve a ese pueblo. Cuando
dejaron de lado esta ley intrínseca de su existencia se
transformaron ya sea en golpistas ya en represoras.
II.- Corresponde
ahora ocuparnos de los contenidos ideológicos que dejó
el 17 de octubre de l945 al peronismo naciente.
Es esta una demanda difícil de responder sobre
todo teniendo en cuenta que el discurso del entonces
Coronel Perón no fue de carácter ideológico sino más
bien receptivo-emotivo. Puesto que salió básicamente a
agradecer al pueblo trabajador su presencia en
la Plaza
de Mayo que fue, a la postre, quien decidiera a los
gobernantes de turno su liberación de la cárcel de
Martín García.
No obstante la índole sentimental y de
agradecimiento del discurso de Perón, el mensaje
rescata un aspecto sustantivo del acto: la categoría de
movilización popular, como el instrumento que en
adelante el peronismo manejará para domeñar la
voluntad de los gobernantes que pretendan actuar en
beneficio propio y no en vistas a la felicidad de pueblo
y la grandeza de la nación.
El concepto de movilización popular, masiva o
total tan caro a la naturaleza del peronismo es lo que
heredamos del 17 de octubre de l945 como contenido ideológico
insustituible de nuestra práctica política. El
peronismo subspecie
socialdemócrata de los años 80 fracasó, el
peronismo light
de finales de los 90 fracasó al no recuperar el carácter
de movilización popular, que pueda hacer frente a la
avalancha mediática, que le dice como tiene que ser
para admitirlo como "democrático". No
olvidemos aquella observación de Perón cuando afirmó
ese memorable 17 de octubre: "Esta es la verdadera fiesta de la democracia, representada por un pueblo
que marcha a pie durante horas para llegar a pedir a sus
funcionarios que cumplan con el deber de respetar sus
auténticos derechos".
El pueblo movilizado realiza eo
ipso y sin intermediarios ni representantes la gestión
democrática por antonomasia: hacer saber a sus
gobernantes lo que quiere. La famosa y vieja acclamatio de la democracia directa aparece aquí con todas sus
fuerzas.
Este concepto de "movilización total"
fue estudiado bajo otras características por Ernst Jünger,
el más grande escritor alemán del siglo XX, en su época
de realismo heroico, así como en el General De Gaulle
en su meditaciones sobre la guerra. Por el contrario Perón
descarta el aspecto bélico de la movilización y le
otorga una dimensión y significación política como
"pueblo en marcha" que crea a los gobernantes
las condiciones para la decisión justa. Con los años,
en 1949, va a concebir Perón sobre la base de esta idea
de: “pueblo en marcha que crea las condiciones para la
decisión justa”, va a concebir, decimos, la idea de
factores concurrentes en su concepción de la comunidad
organizada.
III.- Finalmente, cuál es la proyección político-social
de 17 de octubre de l945 hacia el futuro. Qué nos puede
decir, de aquí para adelante, un hecho ocurrido hace más
de medio siglo.
En el curso de la historia de los pueblos y las
naciones siempre ha habido hechos que signaron su índole
en forma indeleble. Tomados al azar y sin ninguna
pretensión de exégesis tenemos la batalla de Maratón
para los griegos; Zama para los romanos; América para
los españoles; Trafalgar para los ingleses y así con
todos aquellos pueblos que han inscripto su carácter en
la historia del mundo.
En la historia Argentina, más allá de los
hechos bélicos de resonancia: Invasiones inglesas,
campaña de San Martín, bloqueo anglo-francés, guerra
de Malvinas. Se destacan como hechos políticos-sociales
de significación permanente, su declaración de
independencia política en 1816 y el ascenso de las
masas al poder con el peronismo en l945.
En la realización de la independencia política
se utilizaron dos caminos antagónicos: Uno, el del
desarrollo autónomo intentado por Rosas y otro, el del
desarrollo dependiente del extranjero llevada a cabo por
la generación del 80.
En la realización del pueblo al poder, más allá
del antecedente de Yrigoyen y la incorporación de la
masa inmigrante a los destinos de la nación, el
peronismo propuso ab
initio la idea de comunidad organizada tanto como
sistema de poder, cuanto como sistema social a
construir.
Como sistema de poder cuestionó la
representatividad de la democracia liberal y sostuvo una
democracia orgánica o participativa en donde el
ciudadano no sólo se exprese a través de la ecuación
un hombre = un voto, sino que además pueda
expresarse como trabajador, sacerdote,
militar, profesional, empresario, etc. y para
ello hay que multiplicar las organizaciones libres de
pueblo que den cabida a la múltiples expresiones
comunitarias a través de las cuales el hombre en
sociedad se manifiesta.
La Comunidad Organizada
como sistema de poder es
aquella en donde el pueblo
se expresa sólo a través de sus organizaciones
libremente creadas y no las delega en las instituciones
del Estado pues las instituciones formales no
representan sus demandas auténticas.
En el curso de los últimos años la idea de
comunidad ha recibido nuevas y distintas
reformulaciones. Las más significativas en el orden
internacional son: a) En el mundo anglo-sajón la polémica
entre los liberales y
comunitaristas norteamericanos. Así como el
neopopulismo de la new
left reunido en torno la sociólogo Christopher
Lasch y de la revista Telos. b) Las propuestas de
la nouvelle droite
francesa e italiana y su mentor Alain de Benoist. c) El
grupo en torno al pensador Michel Maffesoli y su teoría
del surgimiento de "las nuevas tribus"(barras
bravas deportivas, fans musicales, etc). Ahora bien
todos estos comunitarismos contemporáneos adolecen de
una falla estructural: la idea de comunidad para ellos
carece de dimensión política. Así los comunitaristas
norteamericanos, con la sola excepción de Alasdair
McIntayre, son sólo liberales críticos. La nueva
derecha europea hace metapolítica sin política y
Masffesoli y su discípulos presentan la comunidad como
un hecho electivo de la que se puede entrar y salir a
piacere.
Por el contrario para el peronismo la comunidad
es portadora de un núcleo de valores con proyección
político-social. No hay hombre libre en una comunidad
que no lo sea. La comunidad se funda en una tradición
nacional y es expresión de esa tradición. La comunidad
tiene un sentido político de lo contrario no lo es.
Pero un sentido político que supera el mero marco de
los partidos políticos.
"Nuestra comunidad, ha dicho Perón en el
Congreso de filosofía de
1949, a
la que debemos aspirar es aquella donde la libertad y la
responsabilidad son causa y efecto de que exista una
alegría de ser, fundada en la persuasión de la
dignidad propia. Una comunidad donde el individuo tenga
realmente algo que ofrecer al bien general, algo que
integrar y no sólo su presencia muda y temerosa" (
La Comunidad Organizada
, cap.XXI, párrafo 12).
Finalmente la comunidad organizada en tanto
sistema social a construir es aquella en donde el pueblo
se transforma en factor
concurrente en los aparatos del Estado
que le son específicos a cada organización
libre del pueblo. Así en el orden laboral los
sindicatos deben ser factores concurrentes en aquellos
aparatos del Estado que tiene vinculación con el ámbito
que ellos cubren o representan y en el ámbito local las
comisiones vecinales o las distintas sociedades
intermedias deben concurrir al Municipio para plantear
las exigencias que cubren sus intereses propios.
Vemos como a diferencia de las propuestas
socialdemócratas o socialcristianas de los años 80 con
sus ideas de cogestión en las empresas privadas y de
autogestión en la empresas públicas, para el
peronismo las organizaciones libres del pueblo se
incluyen en la gestión política sin que por ellos sean
empleados de los gobiernos de turno.
Ellos proponen, sugieren, orientan informan pero
no deciden. La decisión le corresponde al Gobierno,
mientras que al pueblo a través de su organizaciones
libres le corresponde crear las condiciones de
posibilidad para la decisión correcta en el ámbito o
dominio que ellas conocen muchas veces incluso mejor que
los propios funcionarios. Este es el meollo de la
comunidad organizada como sistema social a construir: El
pueblo sólo existe como pueblo organizado y a través
de sus organizaciones en tanto que operan como factores
concurrentes en los aparatos del Estado, crean las
condiciones de posibilidad para la decisión correcta
que el Gobierno toma como órgano de concepción y
planificación. Así se realiza la verdadera democracia
que "es
aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y
defiende un sólo interés: el del pueblo",
como reiteradamente la he definido el General Perón.
(*) CEES (Centro de estudios estratégicos
suramericanos)
alberto.buela@gmail.com
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