Por/ Alberto Buela
Datos
bio-bibliográficos
Nimio
Juan Manuel de Anquín nació en la ciudad de Córdoba
(Argentina) el 12 de agosto de 1896 y falleció en la
misma ciudad el 16 de mayo de 1979. Su padre fue de
oficio carpintero. Se casa con Eloísa Cabrera,
descendiente de Jerónimo Cabrera fundador de Córdoba,
con la que tiene ocho hijos.
Enseñó
filosofía en
la Universidad
de Córdoba, en 1955 fue dejado cesante por la
“revolución libertadora” y pasó a enseñar en la
católica de Santa Fe. Le es devuelta la cátedra
cordobesa a principios de los setenta. Doctor Honoris
Causa por
la Universidad
de Maguncia. Su producción filosófica se caracterizó
por la profundidad con que trató todos los temas y por
una extraordinaria erudición jamás vista en nuestro país(1)
Los únicos dos libros que publicara en vida, Ente y Ser, Madrid, Gredos,(1962) y Escritos políticos, Santa Fe,(1972) están constituidos por artículos
seleccionados ad
hoc.(2)
Son siete los opúsculos publicados siendo, en nuestra opinión, el sexto
el que marca el giro de la meditación anquiniana con el
rechazo definitivo de la analogía por la participación
y el desplazamiento del hombre cristiano- tertius
genus- como tipo antropológico porque niega toda
posible relación entre el homo
capax entis(griego)
y el homo
capax Dei(judío). Estos opúsculos son:
1.Un
aspecto de la neoescolástica: Nueva forma de realismo
inmediato(1926)48 pp.
2.El
problema epistemológico en la filosofía actual(1927)64
pp.
3.Corto comentario al “Wozu
Dichther” de Hoelderlin(1952) 11 pp.
4.Antropología
de los tres hombres históricos(1951) 37 pp.
5.Mito
y Política(1956) 30 pp.
6.Presencia de Santo Tomás en el
pensamiento contemporáneo(1964) 28 pp.
7.De las dos inhabitaciones en el
hombre(1971)64 pp.
Conjunto
de su pensamiento
El contexto histórico doctrinario a que pertenece de Anquín
es la denominada tercera
escolástica, es decir, la escuela filosófica que
desde León XIII hasta nuestros días trabaja a partir
de los presupuestos de la filosofía como preambula
fidei, compuesta por diversas corrientes como los
tomistas, escotistas, suarecianos, agustinianos, etc.
Nuestro autor debe ser emplazado entre los primeros, de una
sólida formación tomista, sobre él ha afirmado hace
medio siglo el historiador de la filosofía Alberto
Caturelli: “No dudamos en proclamar a Nimio de Anquín, la primera cabeza filosófica
de Hispanoamérica”..
Se puede exponer el pensamiento del filósofo cordobés de dos maneras:
a) Una, tal como lo hace el mencionado Caturelli, primerizo alumno suyo,
que es estableciendo claramente la distinción entre dos
períodos. El primero bajo el signo del tomismo y sus
problemas; la topología histórico-metafísica de
la Edad Media
; la crítica al existencialismo en Derelicti
sumus in mundo(1949) y un segundo de marcado corte
paramenídeo-hegeliano a partir de los años 60,
estableciendo una distinción radical entre razón y fe,
entre el Ser eterno y unívoco y el Dios creador. Es el
período del inmanentismo óntico. Se produce el paso de
la analogía a la univocidad del ser, ya no hay causa
sino univocidad óntica en donde el Ser es presencia.
b)Otra aproximación al pensamiento anquiniano es través
de los grandes temas que signaron su meditación: La
relación analogía y participación, Ser eterno y Dios
creador, razón y fe, ser y nada, capax entis y capax
Dei. Nosotros elegimos esta última.
Analogía
y participación
La analogía es una teoría obscura que se esfuerza inútilmente
para llegar a explicar la relación de Dios con la
creatura. “es un
rompecabezas inútil” según sus palabras.
No así la participación “por
la cual nuestra inteligencia ha recibido y contiene lo
divino”. Su introducción el mundo de la analogía
indica la decisión de intentar la conciliación de los
dos huéspedes que inhabitan el alma del hombre desde el
advenimiento del cristianismo.
Ser
eterno y Dios creador
Son estos los dos huéspedes que inhabitan la conciencia del hombre y el
problema radica en, si se puede dar una cohabitación
cordial. Ello solo será posible si desterramos el
dualismo radical del pensar humano. Sobre todo el que se
manifiesta en la infinita distancia que existe entre
Abraham y su Dios, al que solo se puede acercar con
temor y temblor. De Anquín piensa en su último trabajo
que sí, y a través del carácter participativo-agapístico de lo divino.
Razón y fe
El Datum revelado es externo y
extraño a la razón y no puede haber ninguna influencia
religiosa en filosofía y, por ende, no puede haber una
filosofía cristiana. Así desde la filosofía no se
puede acceder al Dios revelado. Pero por otra parte es
una inconsecuencia de toda la escolástica filosofar como
si la fe no existiera. La relación entre la fe
cristiana y la razón supone que primero crea y luego
intente comprender lo creído. Ello está expresado
acabadamente en el método medieval del fides
quaerens intellectum donde la filosofía es un medio
racional para entender la revelación y solo eso. En el
fondo es la fe que utiliza a la razón y no a la inversa
como pretenden los sostenedores de la existencia de una
filosofía cristiana. La proyección política de esta
postura es la democracia cristiana que confunde al
cristianismo con un saber social, cuando en realidad es
un saber de salvación.
Ser y Nada
A la pregunta de Heidegger “Porqué es en general el ente y no mas bien
la nada” como pregunta liminar de toda metafísica, de
Anquín respondería: “Hay
ser, solamente hay ser”. Introducir la nada en un
planteo metafísico es extrapolar categorías teológicas
en filosofía. Dios creador ex
nihilo y Ser inteligible, eterno, se excluyen
mutuamente.
La Nada
es una fisura en el Ser y por lo tanto rompe su unidad.
La idea de creación introduce la dualidad radical y
la Nada. Los
griegos desconocían esta Nada ontológica, porque
ignoraban la idea de creación, y sólo pensaron la stéresis,
la privación. Y ésta no se opone al Ser sino que
indica simplemente una falencia o carencia de plenitud
del Ser.
Capax entis y Capax Dei
Escribe de Anquín dos de sus opúsculos sobre lo que podríamos denominar
el perfil metafísico de los tipos antropológicos que
se han dado en el mundo.
El primero Antropología de los tres
hombres históricos(1951) y el segundo Presencia
de Santo Tomás en el pensamiento contemporáneo(1964) existiendo
entre ambos sustanciales diferencias que marcan cambios
en su pensamiento.
En el primero sucintamente sostiene que entre el homo capax entis, el hombre griego, “que tuvo todo de sí, por sí y para sí” y el homo capax Dei, el hombre judío, “que tuvo todo de Dios, por Dios y para Dios”, se encuentra el
hombre cristiano que pertenece a un linaje espiritual
diverso de ambos ya no está infinitamente distante de
Dios sino que está unido a El a través del sacrificio
del Verbo Encarnado, su Hijo único Jesucristo. Y así
como el judío tenía la conciencia de servidumbre y el
griego de libertad, el cristiano tiene la de linaje por
ser creatura de Dios en la que está implícito el
principio de amor. Hay un viejo y perdido artículo de
de Anquín del año 1939 que lleva el emblemático título
de Racismo nazi,
racismo judío y linaje cristiano.
En el segundo de los opúsculos se produce el giro anquiniano
desapareciendo el hombre cristiano, absorbido según él
por el hombre moderno quien perdió la noción de
creaturidad. Los tipos humanos son ahora el hombre capax
entis, el capax Dei y el capax
resignationis, que corresponde al hombre asiático
con su indiferencia, actitud originaria del hindú en
los Upanishads. En la indiferencia, en la
despersonalización busca el asiático el camino de
identificación con el espíritu universal o Brahaman.
Sus
ideas políticas
Como dijimos al comienzo uno de los únicos dos libros publicados en vida
es casualmente Escritos
Políticos(1972) constituido por un opúsculo: Mito
y política de 1956, varios artículos, prólogos de
libros y discursos, y por un largo artículo: Argentina
en el nuevo eón del mundo, de marzo de 1971.
Se movió siempre dentro del nacionalismo peronista lo que le valió la
persecución política, y en los último años de su
vida apoyó a la izquierda peronista de la agrupación
montoneros.
En estos Escritos Políticos
preconiza un nacionalismo para
la América
sudcéntrica fundado en razones espirituales más que
materiales: “Ante
el hecho de la unificación geopolítica y económica
bajo el implacable puño yanqui, aún queda a
la América
sudcéntrica la posibilidad de mantener su independencia
espiritual y la voluntad de su soberanía política”(p.34).
Realiza
la crítica a la democracia liberal burguesa como factor
de crisis de nuestra inestabilidad política y nuestra
sumisión a los poderes externos. Y a su idea de amistad
democrática como obligatoria y ecuménica donde todos
tienen que ser amigos en el orden internacional sin
reparar que las dos condiciones esenciales de la
amistad: la igualdad y la reciprocidad entre los grandes
y los pequeños es imposible.
“La suma enemistad es para nosotros el liberalismo
democrático; así como la única posibilidad de salvación,
en este momento de nihilismo, es el nacionalismo
integral”(p.90).
Y concluye con la teoría de los ciclos eónicos que tienen como hitos las
grandes figuras históricas: Zarathustra que es el eón
iranio y teogónico, Platón griego y ontológico y
Cristo el eón teológico. “Y todas las circunstancias que nos rodean nos dicen que el eón
cristiano ha cumplido su ciclo”(p.106).Reaparece
entonces en la conciencia del hombre después de dos mil
años el antiguo huésped: el ser eterno greco-parmenídeo.
En este nuevo eón desaparece la libertad que es una
gracia que el cristianismo otorgara al hombre antiguo.
Así, “Frente al Zeus pantokrator, que es el símbolo del nuevo eón, nos
recogeremos en la reflexión y la prudencia pero
conservando intacta la voluntad de soberanía. Recojámonos
en nuestro hogar y cuidemos allí el fuego sagrado de
nuestra historia real desmitificada de todas las
adherencias liberales. No aceptemos la mano que pueda
tendernos el poderoso, pues es nuestro enemigo natural.
Administremos bien nuestra desconfianza. Seamos
implacables con los traidores a
la Patria
que es el delito mayor del hombre con la comunidad que
integra. Eliminemos de la formación de nuestros hijos
los elementos irracionales que roen el alma de los jóvenes.
Y para no amilanarnos ante el futuro que avanza,
retengamos las palabras de Eurípides: duro es el
destino.
1.Viene como anillo al dedo para mostrar la erudición exquisita de don
Nimio, esta anécdota. Corría el año 1981 y yo me
encontraba trabajando sobre mi tesis de doctorado en
la Sorbona
de París bajo la dirección del máximo estudioso del
siglo XX de
la Metafísica
de Aristóteles,
el francés Pierre Aubenque, quien dictaba a la sazón
un seminario magistral sobre el libro zeta. Cual no sería
mi sorpresa al comprobar detalladamente que de Anquín,
40 años antes en Las
dos concepciones del ente en Aristóteles que versa
sobre el mismo libro zeta, utilizó toda la bibliografía
que usábamos, algunos como novedad, en el mentado
seminario, 40 años después.
2.- Corresponde al bibliófilo Jorge Alberto Linossi, la ficha bibliográfica
más completa y exhaustiva realizada sobre Nimio de Anquín.
alberto.buela@gmail.com
BIBLIOGRAFIA
DEL DR NIMIO DE ANQUÍN
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