Una vergüenza, exactamente como para conmemorar su muerte, para demostrar el luto que se le guarda, el agradecimiento por haberle puesto una bisagra a la historia, la “Fundación por la Paz y la Amistad de los Pueblos” organizó una subasta por Internet que comenzó hoy, el día anterior a esa fecha, con más de 14 mil objetos pertenecientes al que fuera tres veces Presidente Constitucional de la Nación Tte.Grl. Juan Domingo Perón y a la querida Evita.
El objetivo, dicen desde la fundación, es recaudar más de 20 millones de dólares para “causas humanitarias”.
La subasta, organizada por Mario Rotundo , arrancó con 41 lotes que se pueden adquirir en forma íntegra o cada objeto de manera independiente, y cada semana se irán agregando nuevos objetos para completar el total de piezas.
Entre los objetos más significativos, que se pueden ver en la página www.peronyevasolidarios.org.ar, figuran un libro del historiador argentino Félix Luna dedicado al General Perón y corregido íntegramente por él, un alhajero de porcelana que les regaló la bailarina francesa Josephine Baker, etc.
Los bienes subastados fueron “donados” por Perón a Rotundo, que no había podido tener acceso a ellos porque había desaparecido el testamento del General, al iniciar las tareas de recuperación, el director de la fundación logró que muchos de los que se habían convertido en propietarios de las piezas las donaran voluntariamente. En otros casos, se debieron recuperar por vía judicial. Pero esos bienes le fueron donados para realizar una muestra itinerante no para enriquecerse con su venta, ¿alguien controla los balances y declaraciones juradas de esa fundación?, si no lo han hecho es hora de que lo hagan.
La última vez que Rotundo puso a la venta objetos del general no le fue mal. En su maletín, conserva una copia con el depósito de 331.000 euros que, tras descuentos de impuestos y comisiones, le giró la firma Christie’s por la subasta en Roma, donde De Narváez se llevó los libros que ahora conserva en su casa de Las Cañitas, sumado a lo que se pago por el velo mortuorio de Evita, el sobretodo del último discurso del General y tantas cosas, por las que junto a Enrique Oliva, Martín Garcia, Porfirio Calderon y otros compañeros, fuimos a reclamar a Plaza de Mayo para que se interviniera y no se permitiera que se efectuara la venta a particulares, claro que fuimos sólo unos pocos “peronistas nostálgicos” como nos llamó Clarín cuando al día siguiente hizo una nota sobre nuestra presencia y reclamo.
Una vergüenza que esto se repita, donde esta el Partido Justicialista Nacional, el PJ Capital, los PJ Provinciales, la CGT.los Sindicatos, las Organizaciones Peronistas, son ellos quienes deben intervenir y no permitir que se pierda todo ese valioso material histórico, pero claro nuevamente nos van a llamar peronistas nostálgicos.
Hoy me siento sin fe, con frío, desalentado, no puedo creer que al hombre que nos dejó una doctrina nacional, una patria Justa Libre y Soberana y la formula para conservarla o rehacerla, a quién aún hoy continúa ganando elecciones, se lo ignore y se lo mancille de esta manera. Y en el colmo de la desfachatez lo hacen en la víspera del aniversario de su paso al comando celestial, desde donde nos debe estar viendo y seguramente pensará en la enormidad de su amor al Pueblo, “… y bueno, los muchachos son así …”
General, sepa usted que un frío me corre por toda la columna y se me eriza la piel, en la seguridad de que mañana cuando lea los diarios muy poca importancia tendrá el recuerdo de tan importante fecha y hoy leo lo que tamaños hijos de puta hacen con sus recuerdos queridos.
Sólo quiero repetirle, a modo de rezo laico, querido General, aquel Réquiem maravilloso que le escribió José Maria Castiñeira de Dios, al que me sumo y al que, seguramente, se sumaran todos los que sientan que Perón Vive,
¡ VIVA PERON CARAJO !
REQUIEM PARA JUAN DOMINGO PERÓN
por José María Castiñeira de Dios
La noche tiene el peso de una lágrima inmensa
y el color de una pena que jamás conocimos.
Hemos quedado en medio de esta muerte
como niños perdidos Dios sabe en qué caminos.
La pena nos hermana; y al mirarnos los ojos
vemos en otros ojos un dolor compartido.
Bajo el aire cruzado de la noche y la lluvia,
se acongoja en los rostros una angustia sin gritos.
Es como si de pronto, bajo el arco del cielo,
la Patria se nos fuera muriendo entre los cirios.
Todo el dolor del mundo se arrodilla en nosotros
en esta noche oscura del destino argentino.
Hierático en la muerte, como no lo fue en vida,
contemple, General, un dolor sin consuelo.
Esta ha de ser la gloria que Dios brinda a los justos,
merecer en la tierra las lágrimas del Pueblo.
¿Acaso no supimos que su muerte
sería como un tajo implacable,partiendo en dos el tiempo?
¿O, tal vez, no quisimos pensar en este instante
para cerrar los ojos al designio del Cielo?
¿O, quizás, no creímos que Dios lo llevaría
así desencarnado, como nos fue devuelto?
En la noche enlutada tan sólo nos responden,
con su idioma cifrado, los llantos y el silencio.
Aquí están, nuevamente, las antorchas de octubre
quemándose en el llanto de los descamisados.
Y los héroes del Pueblo, mártires de su causa,
vigías imperiosos de su claro mandato.
Y están quienes negaron su divisa y su empresa;
y están quienes cercaron su exilio solitario.
Reunidos por la muerte, juntos
y en una misma soledad hermanados.
¿Cuántos seremos dignos de su vida y su muerte?
¿Cuántos seremos fieles a este sueño truncado?
La Patria está expectante, como recién nacida,
y el destino la mira con sus ojos llagados.
Más allá de su muerte, la Patria es una espera
desbordante de enigmas y de augurios preñada.
Más allá de su vida, la Patria es un mandato,
una lucha creciente, una clara esperanza.
¿Qué haremos sin su guía con esta Patria huérfana?
¿Qué haremos sin su rumbo con la Patria acosada?
Si la muerte del padre fortalece a los hijos,
no habrá maldad del mundo que pueda avasallarla.
Estará para siempre coronada de gloria,
más libre en su grandeza, más justa y soberana.
¡Qué Dios nos lo demande si cedemos un paso;
la Patria es la fatiga de una eterna batalla!
Duerma, mi General, en las manos del Cielo
y en este amor unánime del Pueblo que lo llora.
Descanse para siempre, después de tanta lucha,
de exilios, de amarguras y pruebas dolorosas.
Ha llegado la hora de estar solo y alzarse
como un mástil de fuego sobre el haz de la tierra.
Ha llegado el momento de ser, multiplicado,
la causa y el destino de una lucha gloriosa.
Porque fuimos sus fieles, seremos sus custodios,
unidos por la fuerza vital de su memoria.
Porque somos su pueblo, seremos su milicia,
hasta que rompa el alba de la nueva victoria.
Mario Rotundo, el "heredero" y a quien acusan de estafa, le mandó una carta a la Presidenta.
El tironeo por el legado de Perón y Evita no tiene paz. La historia argentina lo sabe y, por si faltaba alguna prueba, acaba de comenzar una batalla legal por los 14 mil objetos que pertenecieron a Juan Domingo y Eva Perón que se rematan a través de Internet.
Todo empezó hace un mes, cuando Clarín publicó la noticia sobre la subasta on line que realiza la Fundación por la Paz y la Amistad de los Pueblos que conduce Mario Rotundo.
A los pocos días, el Instituto Nacional Juan Domingo Perón, que dirige Lorenzo Pepe y depende de la Secretaría de Cultura, emitió un comunicado furibundo, que aún puede verse en su sitio web, titulado: "No nos dejemos estafar por un prófugo de la justicia", al que adherimos, por supuesto todos los peronistas.
Allí se recuerda que Rotundo fue "condenado por defraudación y administración infiel y declarado en quiebra". Se asegura que en su testamento de 1968 Perón legó todos sus bienes a María Estela Martínez y se advierte que la única que puede extender un "certificado de autenticidad" de los objetos es Isabelita.
El virulento comunicado recuerda los entreveros con la Justicia que tuvo Rotundo durante su rocambolesca historia empresarial, en la que entabló una relación cercana con la Madre Teresa, Licio Gelli, Perón y Carlos Menem, entre otros.
Pero lo cierto es que hoy, este empresario que pasa sus horas en una pequeña y oscura oficina céntrica, rodeado de libros, cartas, discos, fotos, muebles y ropa que perteneció a Perón y Evita, muestra a quien quiera los documentos que certifican que es el legítimo depositario de todos esos objetos.
Entre ellos, la escritura madrileña 616 del 20 de abril de 1990 en la que Isabelita "cumpliendo la voluntad de su fallecido esposo" le cedió a su fundación todos los objetos muebles que pertenecieron al General.
Luego la viuda se arrepintió e intentó revocar ese mandato ante los tribunales. La batalla judicial concluyó en diciembre de 1998, con un fallo del juez Luis Alvarez Juliá a favor de Rotundo. Con esa sentencia en la mano, en 2000 logró que le entregaran todos los bienes depositados en el Museo de la Casa Rosada y luego fue recuperando muchos otros de distintas partes del mundo. Los últimos son los de la Quinta de San Vicente, a partir de un fallo reciente de la Corte Suprema bonaerense.
El ex diputado dice que, de ser auténtico, debería crearse un museo para exponer todo aquello. Rotundo promete que, con el resultado de las ventas, hará beneficencia para los más necesitados, como era el sueño del General. La batalla está de vuelta en la Justicia.
Fuente: Leonardo Mindez- www. boletin argentino.com
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