(1) E. ASTESANO, Rosas. Bases para una política nacional.

(2) Las siguientes palabras de las Memorias de FERRE explican cómo Buenos Aires entendía que su interés estaba en la libertad de comercio: " ..y hablando conmigo (Roxas y Patrón) sobre el particular (el proyecto de proteccionismo), me dijo francamente, que estaba persuadido que si consentía en tal arreglo en favor de las provincias, hasta los muchachos de Buenos Aires lo apedrearían por las calles. Todo esto le creí al señor Rojas porque con esa misma opinión nacen y se crían los hijos de Buenos Aires" (Pág. 54).

(3) Dos fueron las proposiciones de Ferré, según el Memorándum de Roxas y Patrón: "Primera: el que Buenos Aires no perciba derechos por los efectos extranjeros que se introducen a las provincias litorales del Paraná, y por consiguiente a las del interior; Segunda: el que se prohíban o impongan altos derechos a aquellos efectos extranjeros que se producen por la industria rural o fabril del país" (FERRE, Memorias, Pág. 366). Ambas proposiciones se contemplan en la ley de 1830.

(4) Ferré da la impresión en sus Memorias de que Roxas y Patrón no era un librecambista muy convencido "El señor Rojas hizo la más fuerte oposición, escudándose con las instrucciones que tenía de su gobierno, sin que por esto dejase de confesar que tenían razón las provincias para hacer aquel reclamo (Pág. 64). Ello podría explicar no solamente la firma de Roxas y Patrón a la ley 1835, sino también la gran similitud entre esta ley y las opiniones y proyectos de Ferré.

(5) Roxas y Patrón se refería a este último punto con las siguientes palabras: "Además de que la prohibición puesta al principio contra el extranjero, bien pronto habría de ser la señal de alarma para una guerra industrial entre las mismas provincias. Santa Fe no admitiría las maderas, algodón y lienzo de Corrientes que se introducen y fabrican en su territorio. Corrientes se negaría a recibir los aguardientes de San Juan y Mendoza y los frutos del Paraguay. Buenos Aires también, porque al sur, en los campos de sierra nuevamente adquiridos, y en las costa patagónica, estarán sus bodegas con el tiempo. Asimismo los granos de Entre Ríos, que se producen abundantemente en todo su territorio". (Memorándum de Roxas y Patrón en Memorias de FERRE, Pág. 369).

Ferré contesta así: "Por mi parte no temo la guerra industrial que se cree debe seguir al establecimiento del sistema restrictivo. No estando más adelantada la industria en Corrientes que en Santa Fe, no ganarán nada los correntinos en traer a Santa Fe lienzos, algodones y maderas, de las que Santa Fe produzca, ni las traerán. No habría por tanto necesidad de prohibición. Los aguardientes de San Juan y Mendoza no harán cuenta en Corrientes y buscarán otro mercado. Si Buenos Aires llega a tener sus bodegas en las tierras adquiridas (que no verá este ramo más de industria en su territorio mientras siga su sistema presente), Cuyo no le enviará sus vinos, y todo estará en el orden natural". (Memorias, Pág. 374).

(6) A. SALDIAS, Historia de la Confederación Argentina, t. II, Pág. 126, entre otras.

(7) Pocas veces pueden encontrarse personalidades tan opuestas como la de Rosas y la de Ferré, pero pocas veces también tan notables coincidencias. Ambos iniciadores del Pacto Federal divergen tanto en rasgos físicos como en condiciones de carácter. Aquél tenía en la sangre la paciencia y el respeto a la jerarquía de los castellanos; éste, nacido en hogar catalán, la independencia y el amor propio de los suyos. Pero son distintos, sobre todo, sus tipos políticos: el estanciero de Buenos Aires es un caudillo nato que sabe identificarse con la multitud y expresar sus deseos e ideales; el carpintero de ribera correntino no tiene ni podrá tener jamás partidarios entusiastas; es solamente el primero, por su capacidad y honestidad, en la pequeña oligarquía provinciana.

Pero los asemeja algo más importante que el carácter y las condiciones políticas: el amor a la tierra. Por ese sentimiento, Rosas, que era partidario de la libertad de comercio en 1831, se ha de convertir en 1835 al proteccionismo de Ferré. Y éste, sostenedor en los años del Pacto de la inmediata organización constitucional y de la libre navegación de los ríos, ha de darle la razón a Rosas en el ocaso de su vida, negándose en el Congreso del 63 a votar la Constitución; y acabará siendo expulsado del mismo por no querer discutir los tratados extranjeros en los cuales se renunciaba a la soberanía Argentina de los ríos.

(8) SIR W. PARISH, Buenos Aires and the Provinces of the Rio de la Plata, Pág. 352 (ed. inglesa).

(9) W. PARISH, ob. cit., Pág. 368.

(10) W. PARISH, ob. cit., Pág. 353.

(11) J. p. y G. P. ROBERTSON, La Argentina en los primeros años de la revolución, Pág. 252 (traduc. española).

(12) W. PARISH, ob. cit., Pág. 367.

(13) W. PARISH, ob. cit., Pág. 330.

(14) J, ALVAREZ, Estudio sobre las guerras civiles argentinas, Pág. 115.

(15) VICENTE FIDEL LOPEZ, en la Cámara de Diputados de la Nación, el 27 de junio de 1873 (Diario de Sesiones, Pág. 261):

"Si tomamos en consideración la historia de nuestra producción interior y nacional, veremos que desde la revolución de 1810, que empezó a abrir nuestros mercados al librecambio extranjero, comenzamos a perder todas aquellas materias que nosotros mismos producíamos elaboradas, y que en nuestras provincias del interior que tantas producciones de esas tenían la riqueza y la población comenzó a desaparecer, a término que provincias que antes eran ricas y que podían llamarse emporios de industrias incipientes, y cuyas producciones se desparramaban en todas partes del territorio, hoy están completamente aniquiladas y van progresivamente en el camino de la ruina, perdiendo hasta su entidad social, y por supuesto su valor político y su valor comercial y económico".

(16) P. DE ANGELIS, Memoria sobre la Hacienda Pública, Pág. 191

(17) J. B. ALBERDI, La República Argentina 37 años después de su Revolución de Mayo, Pág. 5.

(18) Ver la ley en el apéndice.

(19) Mensaje abriendo las sesiones de la II. Legislatura (diciembre 31 de 1835).

(20) Esta disposición también regía en las leyes de aduana.

(21) Callar o tergiversar - más tergiversar que callar - ha sido la actitud corriente de los antirrosistas sistemáticos. La ley trascendental del 18 de diciembre de 1835 fue olvidada, o tergiversada, por nuestros historiadores.

La sola excepción que conocemos es la de JUAN ALVAREZ, quien en un documentado Estudio sobre las guerras civiles argentinas menciona la ley y glosa el Mensaje del 31 de diciembre en la parte que se refiere a la misma: "Rosas comprendió" - dice Alvarez - que no era posible limitar a los estancieros la protección oficial, y en su Mensaje de 1835 hizo público que la nueva Ley de Aduana tenía por objeto amparar la agricultura y la industria fabril, porque la clase media del país, por falta de capitales, no podía dedicarse a la ganadería, en tanto que la baratura de los productos extranjeros cerraba otros caminos. Coincidían con esta política los aplausos de las provincias del interior cuyos gobiernos volvieron a confiar al de Buenos Aires la dirección de la guerra y las relaciones exteriores de Confederación" (Pág. 132).

(22) La primera máquina de vapor - la del Molino San Francisco - se estableció en 1846 (R. J. GUTIERREZ, La introducción de la máquina a vapor en Buenos Aires). Por un error, correcta- mente salvado por el Ing. Gutiérrez en esta publicación, Carlos E. Pellegrini da como fecha inicial el año siguiente. ("Rev. del Plata", marzo 1861, Pág. 100).

(23) MARTIN DE MOUSSY, Description de la Confédération Argentine, t. II, Pág. 519.

(24) En tiempos de Rosas fueron introducidos los primeros vacunos Shorthorn, comenzó el alambrado de los campos y se extendieron - por la conquista del desierto - las explotaciones ganaderas.

(25) M. BALCARCE, Buenos-Ayres: Sa situation présente. Ses progrès commerciaux et industriels (París, 1857). Este autor cita, como fuente de las cifras estadísticas que expone, un trabajo de M. Chaubert en la "Revue Contemporaine", sin indicar la fecha.

(26) Censo de la ciudad de Buenos Aires, en 1853. La mitad, más o menos, de los industriales de Buenos Aires eran extranjeros. Ello debíase a la ignorancia en que hallábanse los hijos del país, de artes que hasta entonces no se habían explotado. Pero los aprendices criollos de maestros extranjeros iban poco a poco ocupando los talleres de éstos, cuando la legislación posterior a Caseros terminó con el industrialismo argentino.

(27) JUSTO MAESO, traductor y comentarista de la obra de SIR WOODBINE PARISH, en 1853. La cita se encuentra en la 1º traducción española de la obra de PARISH, t. II, Pág. 100.

VICENTE FIDEL LOPEZ, en Diario de Sesiones de la Cámara de Diputados, 1873, Págs. 261 y ss., decía a este propósito: "Residía yo, en 1840, en Córdoba. Y lleno de gusto al ver los tejidos de lana que allí se hacían, me he vestido perfectamente bien y hasta con elegancia con las telas que mandaba hacer a mi gusto a las gentes del pueblito. Estoy informado que hoy, ya no se puede hacer esto".

(28) Afirmación del Ministro de Hacienda de Buenos Aires, Juan Bautista Peña, en el debate sobre Ley de Aduana (2 de noviembre de 1853).

(29) Citado por EMILIO J. SCHLEH, La industria azucarera en su primer centenario (Buenos Aires, 1921), Pág. 64.

(30) D.F.SARMIENTO, Facundo, Pág. 142. Sobre esta afirmación de Sarmiento, que todavía se repite como si su imaginaria biografía fuera la cartilla de la historia Argentina, dice SCHLEH en su obra citada anteriormente: "Según Sarmiento, Facundo echó sus caballadas en los cañaverales, y desmontó gran parte de los nacientes ingenios, afirmación que constituye un error indudable, pues en Tucumán es tradicional que Quiroga no sólo hizo respetar los trapiches o ingenios del doctor Colombres, sino que hizo resguardar con sus propias fuerzas los cañaverales existentes para evitar que fueran destruidos" (Pág. 59).

(31) J. MAESO, en W. PARISH, ob. cit., t. II, Pág. 204.

(32) W. PARISH, ob. cit., t. II, Pág. 205.

(33) W. PARISH, ob. cit., t. II, Pág. 160 (trad. española). Como PARISH escribe su libro en 1829, la afirmación se refiere a las pocas manufacturas que - según el propio PARISH - había por entonces. Maeso, comentando a PARISH. en 1853, menciona los vinos y aguardientes catamarqueños, que califica "muy buenos" (ob. cit., t. II, Pág. 166).

(34) MAESO, ob. cit., t. II, Pág. 249.

(35) M:DE MOUSSY, ob. cit., II, Pág. 480.

(36) Thorndike había introducido en 1829, 874 plantas de morera. En 1845 - según cuenta MAESO - existían en Mendoza dos millones de plantas, y había comenzado, en pequeña escala, a industrializarse la seda. Pero una epidemia extinguió totalmente los gusanos del año 1850. Sarmiento, que describe en su Facundo esta industria, hace en su edición de 1851, culpable a la tiranía del exterminio de los gusanos.

(37) LINA BECK-BERNARD, Cinco años en la Confederación Argentina, Pág. 264 (trad. de J. L. Busaniche). Agrega esta escritora que "en Santa Fe se construyen las mejores embarcaciones y goletas de la Confederación y sus constructores de barcos pasan por ser los más hábiles del litoral. Una de las actividades comerciales de la ciudad consiste en la venta de curvas y tablones de madera para las mismas construcciones, de cuyos materiales hacen provisión en los bosques cercanos", Pág. 269.

(38) M. DE MOUSSY, ob. cit., t. II, Pág. 625.

(39) Esta ley se encuentra transcripta en la recopilación Rasgos biográficos del General Rosas, publicada por la Legislatura de Buenos Aires. El considerando 6º, con su mención de los gobiernos que administraban el país de espaldas a la realidad, recuerda la anécdota que el Archivo Americano (1a serie, t. I; Pág. 43), atribuye a Rivadavia: "Un ministro le aconsejaba fuera a dar un paseo por los arrabales y se fijara en la gente de campo que venía a abastecernos. - Y para qué? - le contestó -. Para que usted tenga un mejor punto de arranque en sus planes de reformas económicas".

(40) Citada en la misma recopilación.. Es curioso que esta ley fuera firmada por Salustiano Zavalía como presidente de la Sala Legislativa. Con Zavalía ya hemos mencionado a tres de los futuros constituyentes de Santa Fe - los otros son Pedro Ferré y Manuel Leiva -, ninguno de los cuales encontró ocasión de defender en el Congreso Constituyente el sistema protector hacia el cual habían manifestado devoción anteriormente. (Ver J. M. Rosa .Nos los representantes del pueblo).

(41) En la recopilación citada.

(42) B. ALBERDI La República Argentina 37 años después de su Revolución de Mayo, Pág. 8.

(43) D. F. 5ARMIENTO, Las ciento y una, Ob. Compl., t. XV, Pág. 162.

(44) D. F. SARMIENTO, Facundo, Pág. 232.

(45) Carta de D.F. Sarmiento al general Paz, reproducida en facsímil por R. FONT EZCURRA, La unidad Nacional, Pág. 64.

(46) M. BURGIN, Aspectos económicos del federalismo argentino, Pág. 310.

(47) Comparación de las importaciones entre 1825 y 1851 (cálculos de W. PARISH, en la 2º ed. de su libro, 1852):

   Procedencia                                 1825         1851
   Inglaterra .........................   4.000.000    4.500.000
   Norte de Europa ....................     425.000      850.000
   Francia ............................     550.000    2.500.000
   España y Mediterráneo ..............     575.000      600.000
   Estados Unidos .....................     900.000    1.000.000
   Brasil, Habana y etc. ..............   1.375.000    1.100.000
   Total ..............................   7.825.000   10.550.000
  

Principales rubros importados en 1851 (PARISH, t. II, Págs. 340 y siguientes ):

   Inglaterra:
    géneros de algodón,  34.994.004 yardas;
    loza, 1.260.707 piezas;
    géneros de hilo, 1.156.104 yardas,
    etc.
   Francia:
    sederías, 4.221.873 francos;
    géneros de lana, 3.300.752 francos;
    géneros de algodón, 1.299.718 fr.;
    vinos, 1.181.879 fr.
   Norte de Europa:
    Prusia:
     géneros finos, especialidades en ferretería y quincallería.
    Holanda:
     quesos, manteca.
    Westfalia:
     jamones. (PARISH no indica cantidad ni valor).
   Países del Báltico:
    hierro, jarcias, lonas.
   España:
    vinos de Cataluña.
   Estados Unidos:
    géneros ordinarios, muebles y maderas, jabón, velas de esperma, conservas; etc.
   Brasil:
    yerba mate, café, tabaco, comestibles.
   Cuba:
    azúcar, alcoholes.
  

Comparación entre las importaciones y las exportaciones de Estados Unidos (cifras de PARISH para los años 1849 y 1860, completadas por MAESO hasta el 53):

    AÑO                                 Importación  Exportación
   1849 ...............................     767.594    1.709.827 (pesos fuertes)
   1850 ...............................   1.064.642    2.653.877    "      "
   1851................................   1.000.181    2.790.599    "      "
   1852 ...............................     659.915    1.861.187    "      "
   1853 ...............................     497.853    1.672.932    "      "
  

Lo cual señala un saldo favorable a nuestro país, que en algunos años llega a ser considerable.

(48) Cuadro de las exportaciones en distintos años (cálculos de PARISH):

    AÑO                             Frutos del Pais     Metálico
   1822 ...............................   3.641.186      358.814 (pesos fuertes)
   1825 ...............................   3.980.079    1.151.921    "      "
   1829 ...............................   4.477.045      722.955    "      "
   1838 ...............................   4.959.210      677.828    "      "
   1849 ...............................   2.537.821    prohibida (libras esterlinas)
   1851 ...............................   2.126.705    prohibida    "      "
  

Es de hacer notar que el cálculo para los años 1849 y 1851 se encuentra en libras esterlinas, cuya cotización era de cinco pesos fuertes la libra.

Precio, por unidad, de los principales artículos exportados por la Argentina (PARISH):

   ARTICULO                            1822    1829    1835    1850
   1 Cuero vacuno .............     $  4.00    4.00    4.00    2.50
   1 quintal carnes salada ..       $  4.00    2.00    2.50    2.00
   1 millar de astas ..........     $ 70.00   60.00   60.00   27.50
  

Comparación entre las exportaciones de los principales productos argentinos al iniciarse y al concluir el gobierno de Rosas (cifras de PARISH y adiciones de MAESO):

   Cueros:    Cantidad       exp.en 1837      800.000 piezas
     "           "            "  "  1851    2.400.000   "
   Sebo:      Valor           "  "  1837      159.000 pesos fuertes
     "           "            "  "  1851    1.000.000   "      "
   Lana:      Cantidad        "  "  1837    4.000.000 de libras
     "           "            "  "  1851   16.000.000 "    "
  

(49) Mensaje de 10 de enero de 1836 a la H, Legislatura.

(50) En 1850 salieron de Mendoza para Chile (PARISH):

   Frutas secas ....................    629  cajas
   Jabones .........................  1.546    "
   Charque .........................    106    "
   Sebo ............................    264    "
   Cueros ..........................     50    "
   Cobre ...........................    303    "
   Vacas ...........................  2.336 animales
   Caballos ........................  1.297    "
   Mulas y burros ..................    362    "
  

(51) Potosí solamente compró a las provincias argentinas del norte, en 1846, por valor de 246.000 pesos fuertes, distribuidos así:

   5.000 mulas ...............................   a $ 20     $  100.000
     800 caballos ............................   a $ 16     $   12.000
   4.600 borricos ............................   a $ 16     $   27.600
   3.000 vacas ...............................   a $ 10     $   30.000
   Lomillos, recados, riendas, estribos por                 $   28.000
   Jabón, Tabaco, etc, por ..............................   $   48.400
   Total ................................................   $  246.000
  

MAESO (t. II, Pág. 206), autor de esta planilla, calcula en 500.000 pesos fuertes el valor de los productos argentinos consumidos en los departamentos del norte de Bolivia.

(52) Rosas liquidó todos sus negocios en la sociedad "Rosas y Terrero" al asumir en 1829 el gobierno. No era por lo tanto saladerista en 1835. Pero dependía de la exportación de productos pecuarios en su calidad de propietario de estancias.

(53) CARLOS PEREYRA, Rosas y Thíers, Pág. 97.

(54) "Las operaciones de las escuadras aliadas no perjudican de ninguna manera a Rosas, y solamente parecen dirigidas contra los comerciantes británicos", decía el Mornining Chronicle de Londres, el 2 de diciembre de 1845 (trascrito por el Archivo Americano). A propósito del bloqueo y de la consiguiente industrialización del país, JOSE INGENIEROS - quien tampoco puede ser sospechado de rosismo -, escribió los siguientes párrafos: "Le cerraron (a Rosas) el camino del mar; él acepta la enclaustración e intenta milagros para que la provincia se baste a sí misma.

"Como no puede exportar frutos del país, mejora la situación de los consumidores locales. Mucha gente de estancias y mataderos se consagra a las pequeñas artes e industrias urbanas para proveer a las necesidades internas". (La Restauración, página 313). Este autor no menciona la ley de aduana de 1835 como causa del desarrollo industrial.

En Rosas y la defensa contra el imperialismo, hago un estudio detenido de la diplomacia usada por Rosas para vencer a Inglaterra y Francia.

(55) M. HERRERA Y OBES, Correspondencia del sitio de Montevideo, Carta a John Le Long, t. II, Pág. 55.

(56) M. HERRERA Y OBES, ob. cit. Carta de Andrés Lamas.

(57) D. F. SARMIENTO, Facundo, Pág. 224.


Defensa Y Pérdida De Nuestra Independencia Económica - José María Rosa
EDICION GRATUITA - Octubre del 2001
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