PERÓN Y LA CIENCIA, El CONITYC, PRIMERA EXPERIENCIA DE PLANEAMIENTO DE ESTRUCTURAS CIENTÍFICAS Y TECNOLÓGICAS DEL ESTADO ARGENTINO (Fuente: Instituto Superior Dr. Arturo Jauretche)

peron conicet“El político auténtico es el estadista que solo se preocupa por los fines y objetivos perseguidos por el Estado y toma la función civil de gobernante como una carga pública” J.D. Perón (1944)

Desde tiempo atrás se viene sosteniendo que el CONICET fue creado el 3 de Febrero de 1958, mediante Decreto Ley número 1291, del régimen dictatorial encabezado por el General Pedro Eugenio Aramburu, siendo presidido por el premio Nobel de Medicina (1947), Doctor Bernardo Houssay. Este trabajo intenta develar la verdadera historia del Conicet, que de acuerdo a nuestra investigación fuera creado el 17 de mayo de 1951 durante el primer gobierno popular del Teniente General Juan Domingo Perón.

A través del Decreto número 9695 de 1951, la nueva estructura integraba y perfeccionaba a otros organismos creados con anterioridad por el mismo gobierno, cuya implementación estaba ligada a las necesidades del primer plan quinquenal.

El objetivo del organismo era propender a la investigación y a la formación de científicos y técnicos que colaboraran con el desarrollo argentino en todas las áreas. Argentina poseía una política de Estado en el campo científico, con un fin explicito que se plasmó en la Constitución Nacional de 1949 en su artículo Nº 37, que en un apartado dice “…El Estado encomienda a las universidades la enseñanza en el grado superior, que prepare a la juventud para el cultivo de las ciencias al servicio de los fines espirituales y del engrandecimiento de la Nación y para el ejercicio de las profesiones y de las artes técnicas en función del bien de la colectividad…”.[1]

El trabajo consta de tres partes: la primera referida a una descripción somera de la situación socio económica del país en el período 1946-1952 que contempla el primer gobierno peronista en cuyo lapso fue creado el CONICET -(CONITYC)-. La segunda corresponde a la investigación específica sobre el tema abordado y se analiza las particularidades de los decretos que dieron vida a las entidades científicas. Y por último la conclusión sobre la decisión oficial de no reconocer la real fecha de fundación del CONICET. Continuar leyendo

Comenzó el desguace de nuestra aerolinea de bandera, ahora en manos de una directiva de General Motors (que no cumple el requisito de ser argentina establecido por el Código Aeronáutico para el cargo).

Hoy se suprimió por decreto la determinación de las tarifas máximas para vuelos de cabotaje y se revisa la eliminación de rutas “no rentables”

¿Volvemos al ‪Todos somos Aerolineas‬, salvemos Aerolineas‬?

Scalabrini Ortiz - La crisis perfecta

“La crisis es la crisis óptima, la mejor crisis del mundo, la crisis perfecta, la que nadie podrá superar ni demostrar, porque sólo existe en la imaginación y en los tenebrosos propósitos de quienes la utilizan como pretexto para desmantelar al país y sumirlo en la verdadera y permanente crisis económica y espiritual que caracteriza a toda factoría, porque si no hay crisis, no hay argumento valedero para justificar medidas que no resisten el menor análisis.”

Raúl Scalabrini Ortiz
Forjista, impulsor de la nacionalización ferroviaria

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A pesar de haber sufrido numerosas crisis, como el “Tequila”, el “Vodka” y el 2001, de haber padecido el lock out patronal del “Campo” en 2007, sumado a las posteriores crisis internacionales, tan fuerte ha sido el efecto de las medidas neoliberales implementadas por el Gobierno de Mauricio Macri que el mes de Enero de 2016 es el que registra mayor inflación desde el año 1990, en pleno proceso de hiperinflación.

Compartimos material elaborado por Axel Kicillof sobre los efectos de la MacriEconomía, teniendo en cuenta el IPC Congreso, el INDEC, la consultora Elypsis, el IPC CABA y el IPC San Luis.
Además, se expone la situación de determinados productos de consumo masivo.

Compartimos material elaborado por Axel Kicillof sobre los efectos de la MacriEconomía…La Baldrich Espacio de Pensamiento Nacional  CLICK AQUÍ PARA VER LA PRESENTACIÓN

Si por las retenciones se cortaron todas las rutas del país, con estos aumentos del 350% al 500%, más la devaluación y la inflación, ¿qué corresponde hacer?

Retenciones móviles impuesto inconstitucioal y confiscatorio 33 tarifazo eléctrico 350

 

Sólo en concepto de despidos (sin tener en cuenta los tarifazos y la inflación), se reduce el consumo de bienes y servicios en $600 millones, aparte de los aportes y contribuciones que pierde el sistema de seguridad social

Mercadointerno

TARIFAZO 1

TARIFAZO ELÉCTRICO Y JUSTIFICACIONES INSULTANTES

El aumento de la tarifa de la electricidad y la eliminación de los subsidios alcanzará a unos 32 millones de usuarios residenciales, comerciales e industriales de todo el país. La Resolución 6/2016 del Ministro de Energía Juan José Aranguren (ex-CEO de Shell) se enmarca en la “emergencia energética” que regirá hasta 2017 y podría repetirse en agosto o septiembre tras una “revisión integral” que realizará el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), dirigido por Ricardo Sericano, quien ocupó cargos gerenciales de Edenor hasta agosto de 2010.

Los pretextos que el macrismo utiliza son varios, que “era inevitable”, cuando el gobierno anterior no lo hizo en 12 años, que “el Estado no puede financiar el derroche”, burda justificación, ya que consideraría el uso de aire acondicionado con 40 grados de temperatura como “un derroche”. Nos dicen “hay que aguantárselas”: nosotros decimos que no nos vamos a aguantar que un puñado de tipos lucren con el sudor de nuestro trabajo. Para ellos hay dejar de “vaciar al país” con subsidios y empleo: los laburantes afectados por los tarifazos del gobierno no vacían al país, las empresas que responden a intereses extranjeros si.

El tarifazo de las tarifas eléctricas, sumado al del gas que se anunciará pronto, enfriará la economía al encarecer el consumo eléctrico comercial e industrial y tendrá impacto inflacionario debido a su fuerte incidencia en el costo de vida.

EL TARIFAZO DE DAVOS

Una de las reuniones que mantuvo Macri en el Foro Económico Mundial fue con el Marcelo Mindlin, director de Pampa Energía SA. Esta es la empresa integrada de electricidad más grande del país y participa, a través de subsidiarias, en la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica. Controla, por citar sólo algunas empresas, Transener (el mayor operador de transporte de electricidad de alta tensión), la Transportadora de Gas del Sur (TGS) y es dueña de Edenor, la mayor concesionaria de distribución energética. Esta última, desde la privatización en 1992 de Agua y Energía Eléctrica SE, “sirve” a 2.500.000 clientes. Todo indica que el presiagente foráneo, Mauricio Macri, trajo de Davos un tarifazo bajo el brazo.

Imaginemos entonces las ganancias siderales que gracias al aumento de tarifas tendrán Pampa Energía, Edesur, Edelap, entre otras. Y, seamos sinceros, si subsidiadas por 12 años se negaron invertir, el mejor escenario posible es que ‘inviertan’ el mínimo con el objetivo político de asegurar algunos votos amarillos en las elecciones de medio término, embolsando el resto que luego se llevarán al exterior. Ya lo sabemos, los privados no invierten, es el Estado, el Pueblo, el que pone la “tarasca”.

LA SOLUCIÓN FORJISTA

Allá por la Década Infame FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) ya nos hablaba de “El Problema de la Electricidad y el Servicio Público de Gas” y “El Escándalo Eléctrico…” a través de los cuadernos homónimos de la pluma de Jorge Del Río. En la Biblioteca Digital de La Baldrich encontrarán los mencionados Cuadernos de FORJA, Nº5 y Nº13 respectivamente. Invitamos a leer y difundir.

A continuación algunos fragmentos que ilustran la situación actual y nos muestran la solución:

Introducción de Raúl Scalabrini Ortiz: “Para el doctor Del Río, como para todo argentino consciente, el problema eléctrico es uno de los problemas fundamentales de la Patria, porque es una parte esencial del problema de la energía, que alguna vez deberemos afrontar con espíritu resolutivo. Y el problema de la energía no es más que una parte del problema político argentino en que nuestra liberación o nuestra sumisión están en juego. Este silogismo, en que se llega del problema eléctrico al problema de la liberación, es casi una síntesis biográfica del doctor Del Río. El mismo tema le amplió paulatinamente el horizonte de su acción y de sus preocupaciones y de la simple queja doméstica lo llevó al ámbito en que actúan las grandes fuerzas económicas y financieras que dominan el mundo.” (Cuaderno Nº13)

“Sin temor a exagerar, se puede afirmar, en efecto, que en toda la historia de la humanidad, no existe un adelanto más extraordinario que el dominio de la electricidad por el hombre; por eso los dirigente de los trust de la electricidad, han adquirido una potencia superior a la que poseen los mismos estados.

La producción y distribución de la electricidad deben nacionalizarse, ya que es suicida para la humanidad su explotación privada; en ese sentido, se va orientando en una reacción poderosa la legislación moderna, de todo los países “civilizados”; podemos citar, para corroborarlo, las última leyes sancionadas en Inglaterra, Alemania, Italia, Unidos y Méjico. En la República Oriental del Uruguay – para ejemplo de sus hermanas de Indoamérica- , la electricidad es, hace mucho años, un monopolio del Estado.” (Cuaderno Nº5)

“Scalabrini Ortiz nos ha demostrado, con la triste historia de los ferrocarriles argentinos, en manos hoy de extranjeros por arte de birlibirloque, que la historia es indispensable para la dilucidación de estos problemas.” (Cuaderno Nº5)

“Vale decir, que el [impuesto] a la renta que rige en Inglaterra, no lo pagan los rentistas ingleses que perciben dividendos de las acciones de la Compañía de Gas, sino los consumidores de gas de la Argentina. Es ésta una modalidad común en todas la empresas de capital extranjero.” (Cuaderno Nº5)

“La explotación del servicio eléctrico de la ciudad de Buenos Aires se caracterizó en los veinte últimos años por la más desmedida e inicua explotación del público, resultantes de groseras violaciones a sus ya generosas concesiones.” (Cuaderno Nº13)

“Desgraciadamente, la población de Buenos Aires sabe perfectamente que, en materia de servicios públicos, no es la Municipalidad la que manda, sino el trust de la electricidad.” (Cuaderno Nº5)

“No debemos olvidar que la S.O.F.I.N.A. [trust monopólico] controla y, en realidad, es dueña del sistema de servicios públicos más importante que posee el país; ha tomado la zona de mayor consumo de electricidad, el pequeño territorio donde se encuentra radicada más del 60 % de la industria: Buenos Aires, todas las poblaciones hasta el Tigre, hasta La Plata, y hasta Rosario, el corazón y el comando de la economía de toda la República. La división política no pesa.” (Cuaderno Nº5)

“La solución definitiva y nacional, entonces, de estos problemas, tiene por base la electrificación, pero no aquella de carbón o petróleo extranjero, sino la de utilización de las fuerzas hidráulicas argentinas.” (Cuaderno Nº5)

“El plan total de la solución de tales problemas, está contenido en la expropiación de las empresas que prestan el servicio de electricidad en la capital y ciudades adyacentes.” (Cuaderno Nº5)

“En este plan está contenida la solución del asunto del gas, desde el punto de vista integral y por imperio de los intereses generales de la Nación.” (Cuaderno Nº13)

Jorge Del Río propone utilizar los residuos de las grandes ciudades para generar energía en usinas municipales y continúa diciendo que “la concurrencia de esta usina municipal, obligará, por acción de presencia, a las empresas a modificar sus tarifas generales” (Cuaderno Nº5)

“Es necesario, además, intensificar el consumo del super-gas de Y.P.F., mediante una reducción de los precio.” (Cuaderno Nº5)

“He tratado, desde esta generosa tribuna, el palpitante problema del gas, con la sana intención de esclarecer la cuestión a tiempo. He meditado mucho el asunto, y, equivocado o no, lo hago con el firme propósito de servir y defender los intereses públicos.” (Cuaderno Nº5)

“El ideal y la bandera de nuestra recuperación cultural, política y económica se va apoderando vigorosamente del alma argentina y a su alrededor se está produciendo magnifica unidad de nuestro Pueblo frente a un reducido grupo de usufructuarios que operan como agentes de intereses foráneos. Ha llegado la hora de la juventud. Confiemos plenamente en la nueva voluntad que anima a la Patria.” (Cuaderno Nº13)

Scalabrini la republica de otaria - abstenerse de comer carne

En este magnífico texto que data de hace unos 60 años, Raúl Scalabrini Ortíz nos explica, básicamente, como se articula un plan para transferir recursos del pueblo hacia los sectores concentrados inventando una crisis inexistente, devaluación mediante, congelando los salarios con la excusa de “combatir” la inflación, reduciendo el consumo interno para favorecer las exportaciones -y principalmente a los exportadores-, y rebajando el nivel de vida de los “otarios” a la vez que multiplica -al estilo bíblico- el dinero extranjero con el que estos compran los panes.

“La República de Otaria” de Raúl Scalabrini Ortíz:

Supongamos que en la vasta extensión del Océano Atlántico, entre Sud África y el Río de la Plata, existe una comarca aún desconocida. Es un país fértil cuyas tierras arables suman casi treinta millones de hectáreas. Tiene una población de 20 millones de habitantes. Se denomina en el planisferio del imaginario Mercator, República de Otaria. Sus habitantes responden, pues, a la designación genérica de otarios, lo cual resulta simbólico, porque si bien la palabra otario no figura en el diccionario de la Real Academia, en el lenguaje vernáculo tiene una acepción precisa: otario es el que cambia una cosa real y cotizable por algo sin valor: una palabra, un concepto, una ilusión, un halago interesado; el que cambia, por ejemplo, un jugoso bife por un elogio a su generosidad y a su espíritu democrático. El cuervo era un otario. El zorro, un vivo.

Otaria produce más de lo que necesita para vivir. Cada otario consume anualmente 100 kilos de carne, 200 kilos de trigo, 100 litros de leche y 100 kilos de maíz que en parte se transforma en huevos y en carne de ave. El exceso de producción lo trueca por combustible. No nos ocuparemos de este comercio y daremos por sentado que sus valores se equivalen. Los otarios necesitan emprender algunas obras públicas para abrir horizontes a la vida larval en que viven. Sus economistas los han convencido de que deben recurrir al capital extranjero, porque Otaria está huérfana de ellos. Nosotros nos disponemos a cumplir esa misión civilizadora. Para ello es indispensable que efectuemos una pequeña revolución y asumamos el poder. Nunca faltarán otros otarios dispuestos a servir a altos ideales que simbolizamos nosotros y las grandes empresas que nos aprontamos a ejecutar.

La unidad monetaria de aquel simpático país es el otarino. Tiene el mismo valor legal de un peso argentino y se cotiza a la par. Los alimentos y la materia prima de Otaria valen exactamente lo mismo que sus similares argentinos. Para simplificación del ejemplo y de la interpretación usaremos cifras globales. La técnica no se altera por centavo de más o de menos. Quizás nos convenga abrir una institución de crédito en Otaria. Quizás no la necesitemos. Los instrumentos del crédito internacional pueden suplir perfectamente la ausencia de un banco local. Si queremos abrir un banco, nos muñimos de una carta de crédito en que el Banco Central de la República Argentina afirme que tiene depositada a nuestra disposición una suma dada, cien millones, por ejemplo, en oro o moneda convertible, o que se responsabiliza de ellos. Eso basta. La carta de crédito del Banco Central de la República Argentina es palabra sagrada en la República de Otaria.

Por otra parte, una carta de crédito –digamos una carta de presentación– fue todo el capital inicial que invirtieron en este país los más poderosos bancos extranjeros: el Banco de Londres y América del Sud, el ex Banco Anglo Sudamericano, El First National Bank of Boston y el National City Bank of New York. Nos preocuparemos, eso si, de que la memoria del Banco Central de Otaria diga algo semejante a lo que el Banco Central de la Argentina afirmó en su memoria de 1938, la conveniencia de “transformar las divisas en oro y dejar ese oro depositado en custodia en los grandes centros del exterior … no sólo por la economía que significa no mover físicamente el metal, sino principalmente por facilitarse de este modo su pronta y libre disposición con el mínimo de repercusiones sicológicas”. Este argumento, que fue convincente para nosotros, puede ser aceptado por los otarios, a quienes nos complacemos en imaginar tan confiados, liberales y democráticos ciudadanos como nosotros. En los Estados Unidos la operación no hubiera podido efectuarse, porque aquellos cow boys son tan desconfiados que hasta 1914 no permitieron el establecimiento de ningún banco extranjero, y, para impedir filtraciones subrepticias, ni siquiera permitían que sus propios bancos tuvieran agencias en el exterior. Con posterioridad, accedieron al establecimiento de sucursales de bancos extranjeros, los que no podían prestar nada más que un dólar más que el capital que genuinamente habían importado desde el exterior. Pero en Otaria son tan liberales como nosotros.

Ya estamos instalados en Otaria y disponemos de un capital virtual –como son todos los capitales– de cien millones de pesos argentinos que respaldan nuestra responsabilidad sin necesidad de salir de esta república. En Otaria vive habitualmente un técnico de gran reputación, el doctor Postbisch, cuyos servicios profesionales nos hemos asegurado con la debida anticipación y cuya consecuencia y lealtad hacia nosotros se acrecienta en la medida en que nos sirve. El doctor Postbisch, tras un breve estudio de una semana, descubre que los otarios estaban viviendo sobre un volcán. Sin darse cuenta atravesaban “la crisis más aguda de su historia”. Los otarios no se habían percatado de ello, primero, porque los otarios estaban muy ocupados en crearse una industria que abriera los cerrados horizontes de la monocultura; segundo, porque habían pagado sus deudas y no debían nada a nadie, con excepción de algunos pequeños saldos comerciales; tercero, porque vivían aceptablemente bien, y cuarto, porque en realidad se trataba de “una crisis oculta” que necesitaba la pericia clínica de Postbisch para ser diagnosticada. Para equilibrar el presupuesto nacional –que se desequilibrará más que nunca, para nivelar la balanza de pagos con el exterior, que daba superávit y dará déficit en adelante– el doctor Postbisch, dotado de poderes ejecutivos tan extraordinarios que envidiaría el mismo Superhombre de las historietas infantiles, decide desvalorizar la moneda de Otaria a la tercera parte de su valor. El otarino, que valía un peso moneda nacional, desciende hasta no valer nada más que treinta y tres centavos de los nuestros.

El doctor Postbisch designa a esa operación “corrimiento de los tipos de cambio”. Nuestro capital de cien millones, que permanecía en expectativa en su moneda originaria, se triplica si se lo calcula en otarinos. Los productos de Otaria siguen, como es lógico, cotizándose en otarinos y el alza que el doctor Postbisch les acuerda es tan pequeña que desdeñaremos considerarla, porque de todas formas no varía los resultados en su conjunto. Postbisch, cuya facundia es asombrosa, ha convencido a los otarios de que tanto la desvalorización de su moneda como la estabilización de los precios son indispensables para escapar del vórtice de la espiral inflacionista y que esas medidas deben ser complementadas con la inmovilización de los salarios y de los sueldos. En Otaria, pues, todo queda como antes de la desvalorización, Pero el genio creador de Postbisch se revelará en todo su poder en la multiplicación de nuestro capital. Jesucristo multiplicó los panes. Postbisch multiplicó el dinero extranjero con que se adquieren los panes. Vamos a usar la nueva capacidad adquisitiva de nuestros capitales. Utilizaremos un solo peso, por si acaso nos equivocamos. Ni siquiera en los ejemplos deben arriesgarse los capitales que se confían a nuestra custodia.

En Otaria con un peso argentino se compraba un kilo de carne, que en el mercado interno de Otaria valía un otarino. La desvalorización de la moneda de Otaria, por recomendación de Postbisch, no ha alterado los precios internos. Con un peso argentino virtual se adquieren tres kilos de carne. Si exporto a la República Argentina un kilo de carne, como allí sigue valiendo un peso moneda nacional, con ese kilo de carne saldo la deuda que había contraído en mi país con la apertura del crédito. Me quedan dos kilos de carne que vendo en la misma República de Otaria a un otarino cada uno. Y de esta manera, el capital virtual que había movilizado en el papel se transforma en un fondo real de doscientos millones de otarinos, con el que podemos iniciar la ejecución de grandes obras que son indispensables para la vida de esa república, pero que los otarios no hubieran podido emprender nunca por falta de capitales. La ración diaria de los otarios habrá descendido en un tercio.

Raúl Scalabrini Ortiz
(En “Bases para la reconstrucción nacional”)

“Ni siquiera los años que han transcurrido hasta nuestros días han hecho justicia con una mujer que, además de su capacidad como tenista, quiso acercar el deporte a los que hasta ese momento no lo habían podido practicar. Su propio origen popular tampoco le fue perdonado. Pero tal vez aquello que potenció con más fuerza el odio de los círculos de elite fue la condición de su género; alguna vez dijo: “Si a Evita no le perdonaban ser mujer, conmigo no iban a ser menos”.”
Primera argentina en alcanzar los primeros planos del tenis mundial, se impuso en 832 internacionales y obtuvo varias veces el Torneo del Río de la Plata. Ganó dos medallas de oro y una de bronce en los Primeros Juegos Deportivos Panamericanos disputados en Buenos Aires en 1951, siendo una de las grandes figuras de este torneo. En esta época fue considerada una de las mejores 20 tenistas del mundo.
 
Simpatizante peronista, a partir de la dictadura de la “Revolución Libertadora” fue perseguida por sus ideas políticas, se le prohibió toda participación deportiva en el país y debió refugiarse en el extranjero.
 
Cuando intentó regresar a las canchas durante el gobierno de Arturo Frondizi, los demás tenistas se negaron a competir con ella, invocando argumentos políticos, hasta que se vio obligada a abandonar la actividad deportiva.
 
Fue ignorada por gobiernos, medios de comunicación y organizaciones deportivas.
Apoyo al deporte en los gobiernos peronistas (1946-1955):
 
 
BIOGRAFÍA
 
María Beatriz Terán, nacida en Rosario el 29 de enero de 1918, empezó desde muy chica a mostrar buenas aptitudes para practicar deportes. A los quince años, en una competencia, cruzó a nado el Paraná y finalizó en la segunda ubicación. También solía correr en larga distancia durante los festejos patrios venciendo incluso a rivales masculinos. Además fue timonel de un club de rosario, el Ramos Alberdi. Sin embargo, se destacaría como tenista.
 
Cuando tenía 12 años empezó a jugar al tenis en el Rowing Club, entidad en cuyo buffet trabajaba su padre. El entrenador que preparaba al equipo argentino de Copa Davis la descubrió y convenció a sus padres para ayudarla a mejorar su juego. A los 19 años representó a su provincia en varios certámenes desarrollados en Buenos Aires. También formó parte del Adrogué Tennis Club. En 1941 logró alcanzar la primera colocación en el ranking nacional; antes ya había ganado campeonatos de gran importancia. Estos galardones se reeditarían en 1944, 1946, 1947 y 1948.
 
Con Heraldo Weiss, Mary se conoció cuando ambos viajaban a Córdoba para participar en un campeonato. Heraldo era campeón argentino, además de ostentar la capitanía en la Copa Davis. A pesar de que en ese momento noviaban con sendas parejas, el sentimiento mutuo pudo más, y después de un par de años de noviazgo contraen matrimonio en 1943.
 
Apenas casada, Mary se asocia al Belgrano Athetic Club, entidad que años después le daría la espalda por razones políticas.
En esos años el gobierno peronista había lanzado una política deportiva sin precedentes: comienzan a realizarse competencias para que la juventud practique toda clase de deportes, se levantan complejos deportivos d gran magnitud, se organizan certámenes internacionales de importancia. En el marco de los Primeros Juegos Panamericanos realizados en Buenos Aires, Mary logra llevarse dos medallas doradas y una de bronce. Allí también conoce al General Perón. Pero un gran dolor se cierne sobre ella: Heraldo Weiss es atacado por una enfermedad incurable. Lentamente se fue apagando su vida, así como la felicidad de su esposa, quien lo acompañó hasta sus últimos días.
Tras el deceso del marido, Mary emprende su camino como funcionaria, en paralelo con su actividad profesional. En 1952 es designada jefa de los campos deportivos municipales. Su concepción estaba en consonancia con la del gobierno: fomentar el deporte para formar personas íntegras. Al mismo tiempo, su gestión estuvo centrada en hacer del tenis una disciplina abierta a todos los sectores de la sociedad.
 
“Ella inició en el Buenos Aires una escuela de tenis para chicos que no estaban en condiciones de adquirir raquetas y equipos, y éstos les eran proporcionados por medio de la Fundación Evita –dice su hermano Alfredo Terán-. El tenis siempre había sido un deporte para gente encumbrada y los de la elite no le perdonaron haberlo llevado al nivel del pueblo”.
 
En efecto, la gente ligada al tenis se sintió horrorizada ante la idea de hacer partícipes de ese deporte a elementos exteriores a su clase. Directivos y colegas suyos no tardarían en tomarse revancha de semejante temeridad, lo mismo que de haber permitido que este deporte se viera relacionado con un gobierno representativo de intereses populares.
 
A partir de 1946, Mary formó parte de los equipos nacionales. De las 1.100 competencias en que representó a nuestro país logró más de 800 primeros puestos. Fue la única jugadora argentina en ganar el Plate de Wimbledon, torneo disputado entre quienes no llegaban a la final.
 
En 1955, cuando se hallaba disputando las instancias finales del Abierto de Alemania, la Asociación Argentina de Tenis envía un telegrama a la Federación Internacional pidiendo que la tenista sea retirada del torneo.
 
Dicha asociación, intervenida por el gobierno golpista, la desaprobaba por sus vinculaciones políticas con el gobierno recientemente depuesto. La Federación Internacional de Lawn Tennis de Londres, en virtud de la confusa argumentación –Mary pidió que se especificara la relación-, le concedió a la deportista seguir participando.
 
Sin embargo, a partir de ese momento la otrora exitosa embajadora del deporte argentino se internaría en un largo exilio. Mientras debe permanecer en el viejo continente, forzosamente, en Buenos Aires confiscan sus bienes, tanto su departamento como su negocio de ropa deportiva. Con ayuda del General Perón consigue la ciudadanía española y representa a este país con la suficiencia que la caracteriza. No obstante, la prensa argentina no dedica una sola línea a los logros alcanzados.
 
En agosto de 1959 regresa al país. Las condiciones ya eran otras y si bien logra recuperar sus bienes expropiados, hubo quienes hicieron todo lo posible por seguir condenándola al ostracismo. Quiso jugar tenis representando a su viejo club, el Belgrano Athletic, y los directivos de dicha institución no se lo permitieron. Años antes, siendo jefa de los campos deportivos municipales, Mary había impedido que la Municipalidad expropiara parte de los terrenos del club para la continuación de una calle. Pero esta actitud de marginamiento se haría extensiva a otras instituciones. “Quise asociarme a los clubes Belgrano Social y Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires –relataría Mary-, negándoseme en ambos casos tal derecho. Enterado el señor Antonio Liberti de estas circunstancias y hechos que no quiero juzgar, me ofreció, en un gesto que siempre agradeceré, participar en la actividad deportiva de esa institución modelo que es River Plate e integrar su primer equipo de tenis”.
 
Pero en 1963, en el marco del Campeonato Interclubes, sus colegas decidieron no presentarse porque Mary integraba el equipo riverplatense. La Asociación declaró nula la competencia. Al año siguiente volvió a repetirse la situación. El 22 de julio de 1964 la tenista publicó en la revista “El gráfico” una carta abierta a la opinión pública denunciando estos hechos. Sin embargo el ambiente del tenis mantuvo su tesitura de cubrirla con un manto de aislamiento. En vista de tal actitud, y no queriendo perjudicar más al club que le había abierto las puertas, decide retirarse de la actividad. Desde ese momento María Luisa Beatriz Terán de Weiss se sumiría en una profunda tristeza, no entendiendo el por qué de tanto odio.
 
Tan grande fue el destierro interior al que se la sometió que en 1982, cuando una firma fotográfica (“Konex”) premió a los mejores cinco deportistas de la historia por cada disciplina, inexplicablemente ella no fue tenida en cuenta. Algunos años antes integrantes de la Liga Justicialista del Deporte la habían homenajeado organizándole una cena. Probablemente la única reivindicación que le fue tributada en vida. Años después, en diciembre de 2006, la Dirección de Deportes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires instituye los premios a la Dignidad Deportiva y los denomina con toda justicia “Mary Terán de Weiss”.
A fines de 1984 María Luisa se encontraba sumida en una profunda depresión. Un año antes había muerto su madre, Goyita. El sábado 8 de diciembre de ese año decide terminar con su vida y se arroja desde el séptimo piso de un edificio de la ciudad de Mar del Plata. A excepción del tenista Enrique Morea ninguna persona del ambiente asistió a despedir sus restos.
Ni siquiera los años que han transcurrido hasta nuestros días han hecho justicia con una mujer que, además de su capacidad como tenista, quiso acercar el deporte a los que hasta ese momento no lo habían podido practicar. Su propio origen popular tampoco le fue perdonado. Pero tal vez aquello que potenció con más fuerza el odio de los círculos de elite fue la condición de su género; alguna vez dijo: “Si a Evita no le perdonaban ser mujer, conmigo no iban a ser menos”.
 
Fuente: Los Malditos Vol.III Pág. 113. Osvaldo Jara – Coord. Norberto Galasso – Ed. Madres de Plaza de Mayo