Manuel Ugarte
Manuel Baldomero Ugarte nació en Buenos Aires el 27 de febrero de 1875. Escritor, diplomático y político antiimperialista. Tanto su vida como su obra fue silenciadas por la cultura oficial argentina y el establishment durante generaciones.

Partidario de la explotación estatal de los recursos naturales y del desarrollo industrial intenso, comprendió que no era posible un gran crecimiento de las fuerzas productivas en los estrechos marcos de cada uno de los veinte estados latinoamericanos.

Manuel Ugarte - Industrialización del país

Su idea de la unificación latinoamericana —el gran mercado interno para la gran industria en desarrollo— está ligado al propósito de rescatar a la América Latina del atraso económico en que se hallaba en 1900 y conducirla a un estado económico-social superior. Pero comprendió también que la posibilidad de esa unificación y de ese crecimiento estaba estrechamente ligada al logro de la liberación nacional y social del Pueblo argentino. Para que la Patria fuese Grande debía ser Libre.
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 “Hay una cosa previa que es anterior a cómo y qué, es ser. Ser Nación. Después viene la forma de manejarla, y hay una sola, que es la voluntad del Pueblo. Aquello es previo para que el Pueblo tenga voluntad nacional. Construirla es la tarea actual de los argentinos.”


“Hay una cosa previa que es anterior a cómo y qué, es ser. Ser Nación. Después viene la forma de manejarla, y hay una sola, que es la voluntad del Pueblo. Aquello es previo para que el Pueblo tenga voluntad nacional. Construirla es la tarea actual de los argentinos.”


Más frases de Arturo Jauretche en la sección Frases y Pensamientos
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 "Con las cenizas de los traidores construiremos la Patria de los humildes" la razón de mi vida mi mensaje eva duarte de perón

“Nuestra Patria dejará de ser colonia, o la bandera flameará sobre sus ruinas”

“Con las cenizas de los traidores construiremos la Patria de los humildes”

Sus libros “La Razón de mi Vida” y “Mi mensaje”, disponibles para descargar en la Biblioteca Digital de La Baldrich

Videos sobre Evita:

La Fundación Eva Perón:

Evita sobre el 17 de Octubre de 1945:

Perón sobre Evita, los derechos de la mujer y la ayuda social:

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forja cuadernos La coordinación de los transportes ferroviario monopolio inglés gutierrez diez 1936 decada infame

“Mientras arrecia el confusionismo político (…) FORJA continúa imperturbable en su acción intransigente y definidora, revelando los grandes problemas de la argentinidad, replanteándolos en sus factores esenciales y ciertos”

El proyecto de ley de “La Coordinación de los Transportes”, sancionado en 1935 por el gobierno fraudulento de Agustín P. Justo, en plena década infame. El proyecto, cayó en el ojo crítico de los forjistas, aquellos radicales fuertes que reivindicaban a Hipólito Yrigoyen frente al blando Alvear que había abandonado los principios nacionales y populares de la UCR. Esta “coordinación” planeada fue duramente cuestionada por FORJA, ya que, más que armonizar los modos de transporte, venía a perfeccionar el monopolio ferroviario inglés, que había encontrado cierta ‘competencia’ en el incipiente transporte automotor.

A modo de introducción al escrito de Amable Gutiérrez Diez de 1936, transcribimos parte de lo que decía Scalabrini Ortiz sobre “La Coordinación de los Transportes” en su libro ‘Política Británica en el Río de la Plata’, que luego sería analizado en particular por su compañero de FORJA. Don Raúl escribía:

“Muchas fuerzas poderosas convergen en el problema de los transportes argentinos. De un lado están los carcomidos y ficticios capitales ferroviarios ingleses, que dominaron sin oposición en el país durante sesenta años, mediante el sistema repugnante de corromper a los hombres dirigentes del país. Del otro están los frescos, agresivos e insolentes capitales norteamericanos de la Standard Oil y de la General Motors, a quienes ya le debemos el 6 de septiembre, la fratricida guerra del Chaco, cierta tendencia separatista en la Provincia de Salta y la vergonzosa ley de petróleo actualmente en vigencia.

Pero la economía del país tiene una verdad y esa verdad debe ser dicha. Desgraciadamente, en este caso particular de los transportes, la conveniencia del país se aproxima a la del capital norteamericano, promotor incontrarrestable en un mercado abierto del moderno transporte automotor, que hubiera permitido a la República Argentina romper la estrecha y aniquiladora malla en que la tiene envuelta el monopolio absoluto de los transportes en manos de la voluntad extenuadora del imperialismo inglés.

Durante la discusión del proyecto de «coordinación de los transportes» sostenida en la Cámara de Diputados en 1935, los representantes del Poder Ejecutivo y los miembros informantes argüyeron tan sostenida como ingenuamente, que ésa era una ley inocua que de ninguna manera justificaba la resistencia que el país ofrecía a su aprobación.

Se dijo que el proyecto presentaba garantías de imparcialidad, que la coordinación efectiva sería regulada por personas responsables, que sólo se buscaba poner orden en el caótico desarrollo de los transportes automóviles y evitar los perjuicios mutuos que una competencia incontrolada acarreaba para el ferrocarril, el ómnibus, el camión y el colectivo. Se dijo que hasta el país y los obreros saldrían ganando.

Todo eso es evidentemente falso. Los ferrocarriles y tranvías ingleses confiesan paladinamente una gran ansiedad por obtener esta ley a cuya obtención ya han dedicado ingentes energías. Esa ansiedad es el mejor desmentido a los que quieren presentar a la ley de «coordinación» como una ley intrascendente, y merece, por lo tanto, ser bien testificada.”

El Cuaderno N°3 de FORJA: “La coordinación de los transportes” de Amable Gutiérrez Diez de octubre de 1936 está disponible en nuestra Biblioteca Digital

El Cuaderno de FORJA N°1 “Política británica en el Río de la Plata” de Raúl Scalabrini Ortiz y el Cuaderno N°2 “El pensamiento escrito de Yrigoyen” de Gabriel del Mazo, también se encuentran disponibles para descargar en nuestra Biblioteca Digital

Scalabrini Ortiz - De un lado el Pueblo de la Nación, de otro los agentes extranjeros

En el día de hoy, don Raúl cumple 117 años de vida, y decimos vida porque aquellos hombres que dedican su vida a una obra, a una causa, siguen vivos en ella, trascendiendo así los limites de su propio cuerpo y existencia temporal.

Este es, sin dudas, el caso de Raúl Scalabrini Ortiz, quien allá por los años 30, indignado ante la injusticia y el sometimiento imperialista comenzara el largo camino de su lucha, que resultó fundamental para lo que hoy conocemos como Pensamiento Nacional.

Agrimensor de profesión, destacado escritor y miembro de FORJA, en él tuvimos a uno de los máximos exponentes del Pensamiento Nacional, así como al más claro denunciante de la política exterior británica para con América Latina, habiéndose dedicado a descifrar las relaciones entre ese país, sus empresas y nuestros países, sobre los cuales Gran Bretaña establecía una relación de sometimiento. Por eso Scalabrini Ortiz creía indispensable un revisionismo histórico patriota y popular, como su compañero forjista Jauretche, que apunte a reconstruir la historia propia por sobre la que nos contaron los lacayos del imperio británico.

“La reconstrucción de la historia argentina es, por eso, urgencia ineludible e impostergable. Esta nueva historia nos mostrará que los llamados “capitales invertidos” no son más que el producto de la riqueza y del trabajo argentinos contabilizados a favor de Gran Bretaña.”

Scalabrini Ortiz tuvo un interés particular por demostrar la estrecha relación entre ferrocarriles extranjeros y dependencia, como así también entre ferrocarriles estatales y soberanía. Como consecuencia de sus arduas investigaciones, fue el principal impulsor de la Nacionalización Ferroviaria, aseverando que “Comprando los ferrocarriles, compramos soberanía”. Este hecho, que fue consumado el 1° de marzo de 1948, fue un pedido expreso de R.S.O. al entonces Coronel Juan Perón en una cena en La Plata en el año 1944, escrito informalmente pero con un fuerte contenido independentista en materia económica. (Puede leerse más al respecto en nuestro artículo: “CORONEL: LE VAMOS A PEDIR LOS TRENCITOS”)

Scalabrini Ortiz sobre la magnitud del hecho de la Nacionalización Ferroviaria

Scalabrini Ortiz sobre la magnitud del hecho de la Nacionalización Ferroviaria

Pero, ¿Qué lo llevó a dedicarse a desenmascarar al tremendo imperio británico y a sus lacayos nativos?

Como escritor consagrado, y habiendo trabajado en el diario de los Mitre, Scalabrini Ortíz decide “suicidarse” en el año 1933, utilizando esta palabra al estar en conocimiento de los grandes intereses a los que se enfrentaría de ahí en más. Para graficar esto, transcribimos a continuación un texto del mismo Raúl, consultando el caso a su amigo Macedonio Fernández:

“Fue entonces que consulté el caso con el mas lúcido espíritu que he conocido en mi vida en que tantos grandes hombres he tratado. Macedonio me escuchó en silencio, tocó un rato la guitarra y después me dijo: “hay un punto en que siempre hemos sentido de manera distinta. Yo no creo más que en la pasión entre iguales. Es el único milagro del ser. Usted siempre afirma que la pasión puede depositarse en cualquier cosa, hasta en una abstracción. Quizás esta sea su vida. Solo usted puede resolverlo…”

“He allí -pensaba yo, después- el consejo de Macedonio. “Quizás sea esa su vida”. Pero esa vida constituye despojar a la vida de todo lo que burguesamente constituye la vida. Una vida con un solo objetivo en que todo lo demás esta muerto, es casi una muerte. Pensaba yo: por lo tanto, para vivir esa vida es indispensable matar todo lo que constituye para los hombres normales una manifestación de vida: la lucha de posiciones, la conquista del éxito y su mantenimiento, la pequeña vanidad, la pequeña codicia, el pequeño engreimiento… Matar todo eso… es como suicidarse. Y una noche, en el pequeño escritorio que yo tenia en la casa de madre, donde había escrito “El hombre que esta solo y espera”, tome la decisión y me suicidé. Me suicidé para mi mismo y quede convertido en puro espíritu. Las demoníacas potencias del imperio británico serian inermes para mi. Ellas tienen validez solamente sobre lo temporal, pero no sobre el espíritu y yo era solo espíritu. Mis debilidades corporales habían sido abatidas para siempre. Ese es el secreto de mi constancia. Por eso no hay derrota que pueda desalentarme. ¡Y ahora voy tras esa idea!…”

Scalabrini Ortiz - Pensamiento NacionalY a esa profunda entrega a la causa nacional es a la que debemos no solo el desarrollo de esta corriente de pensamiento, sino el descubrimiento de la realidad argentina y, posteriormente, la adopción de políticas por parte del gobierno del Gral. Juan Perón basadas en ese diagnóstico, alcanzándose como uno de los mayores logros la nacionalización de los Ferrocarriles británicos y franceses, mencionada anteriormente.

Tratar de abarcar toda su obra excedería el volumen de un simple artículo, por lo que transcribiremos un fragmento de una carta que el Gral. Perón le enviara desde Caracas en 1957:

“Su prestigio, volcado valientemente en trabajos serios, ininterrumpidos y oportunos, le ponderan hoy -una vez más- ante la argentinidad.

Los que como usted no saben pedir, pero son conscientes de sus responsabilidades, no podían dejar de contribuir con su capacidad autorizada y orientadora frente a las nuevas fuerzas de ocupación.

Usted conoce el pesado trabajo de la prédica anticolonialista. Durante muchos años -lo recuerdo bien- se encontró casi solo en el combate. La conspiración del silencio, cuando no la persecución abierta, era problema permanente que le enfrentó con la miseria -sobrellevada dignamente- mientras quebraba las energías de numerosas inteligencias argentinas. No podía exigirse un país de apóstoles “elegidos” y se presenciaba con descorazonamiento que ante la chatura del ambiente, la crueldad de la realidad ahogaba los esfuerzos por las banderas nacionales.

En fin, entre nosotros no podemos contarnos historias tan recientes. Pero hay cosas innegables de las cuales no se puede prescindir en cualquier planteo presente o futuro. A usted le cabe el honor del precursor, el formador de una promoción que alimento a la revolución nacional. Por otra parte, el merito de la popularización y realización de los principios de independencia económica y soberanía política es obra exclusivamente del justicialismo, que las vinculo estrechamente con el problema social.

Hoy, mi amigo, comprobamos con alegría que su popularidad es inmensa, porque su lenguaje y conceptos están en el pueblo y usted pude dialogar cómodamente con él. Su actitud ha sido invariable en muchos años pero, ¡que hermoso es sentirse interpretado! Está lejos el tiempo aquel en que clamaba, prácticamente en el desierto, ante la incomprensión de la masa y la indiferencia oligárquica. En un lapso maravillosamente corto se ha operado el cambio politizador y usted ya podrá continuar ininterrumpidamente ese dialogo, porque los pueblos nunca abandonan a sus verdaderos amigos”

De esta manera, queremos rendirle nuevamente homenaje a este gran luchador argentino, latinoamericano y antiimperialista, redirigiendo el pedido que el mismo Don Raúl le hiciera al entonces Coronel en 1944:

Cra. Cristina, ¡LE VAMOS A PEDIR LOS TRENCITOS! ¡ADQUIRIR LOS FERROCARRILES PARA EL ESTADO ES ADQUIRIR SOBERANÍA!

Se puede encontrar más pensamiento de don Raúl en la sección de Pensamiento Nacional en Frases, pero recomendamos fuertemente empaparse en los escritos completos de Scalabrini Ortiz, algunos de los cuales pueden descargarse gratis en nuestra Biblioteca Digital.

Scalabrini - Portada

pulqui II pulqui I kurt tank perón iame institec

El 8 de febrero de 1951, hace ya 64 años, desplegaba sus alas, por primera vez ante el publico, el famoso “Pulqui II”, uno de los primeros aviones a reacción del mundo, generándose así otro hito de la aviación nacional. Su nombre (“flecha” en idioma mapuche) fue heredado de su antecesor de 1947, el caza a reacción “Pulqui I”, 9° avión de este tipo fabricado en el mundo.

El proyecto tuvo inicio en el año 1947, con un equipo liderado por el Ing. Norberto Morchio, al que luego se le uniría el Ing. Kurt Tank, proveniente de Alemania.

Contrariamente a lo que muchos creen, el “Pulqui II” no fue una “copia” del TA- 183 de la Focke-Wulf, cuyos planos fueron traídos por el Ing. Tank a la Argentina, sino que al llegar se formaron dos equipos para el desarrollo del proyecto, uno liderado por el Ing. Morchio y un segundo equipo liderado por el Ing. Tank-

Al finalizar los respectivos diseños, estos fueron comparados y se tomaron las características que se consideraron como mas positivas de cada uno, así como aquellas que presentasen una menor dificultad de construcción, creándose así el primer prototipo del “Pulqui II”. Luego, este seria mejorado con el pasar de los años hasta su declive causado por la Revolución “Fusiladora” en 1955, discontinuándose finalmente en el año 1959.

Es de destacar que este diseño logró velocidades récord para la época y que nuestro país recibió ordenes de compra por varias unidades de parte del príncipe de Holanda, así como de Egipto, ordenes que por conocidas cuestiones políticas nunca se concretaron.

Como anécdota de este evento, quedó para la historia la famosa apuesta que el Ing. Tank le hizo al Gral. Perón, retándolo a llegar primero al Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires desde la Casa de Gobierno, mientras que Tank saldría piloteando el “Pulqui II” desde el Área Material Córdoba. En este desafío resultó victorioso Tank, que viajó a una velocidad superior a los 900 km/h, mientras que el Presidente debió lidiar con el trafico porteño.

Así como lo hizo el Gral. Perón, desde La Baldrich nos obstinamos en la necesidad de industrialización, en este caso la aeronáutica, como imprescindible factor económico-social, como diría el Gral. Ing. Manuel Savio, padre de la siderurgia argentina.

Video Presentación del Pulqui II en el Aeroparque de la Ciudad de Bs. As.:

"Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre."

“Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre.”

“El Poder Ejecutivo piensa que es necesario amparar la industria y fomentar su desarrollo, porque ello significa prosperidad para el que produce y bienestar para el que consume, pero es necesario tambien proceder con mano energica para impedir la explotacion por quienes pretenden aumentar su fortuna sin incorporar ningun esfuerzo a la labor común” Hipólito Yrigoyen

Hoy queremos compartir con todos esta hermosa edición del cuaderno Nº 2 de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina), quienes hicieron punta en la formación del Pensamiento Nacional durante la década del 30′ y principios de los 40’.

De esta manera, queremos homenajear al primer presidente electo por el voto universal masculino, secreto y obligatorio, creador de YPF y militante por la nacionalización de la totalidad del petroleo argentino.

Los temas que se tratan en este segundo Cuaderno son los siguientes:

PRIMERA PARTE
I – El Régimen
II – La Unión Cívica Radical
III – La Reparación y sus fuerzas morales
La intransigencia. La abstención revolucionaria
IV – La Reparación en el Gobierno
1. Principios políticos generales
2. Reivindicaciones esenciales de orden social
A. Tierra
B. Petróleo
C. Dominio ferroviario
D. Alimentos
Síntesis nacional

SEGUNDA PARTE
La Unión Cívica Radical y la función argentina en el mundo
1. Escenario general
2. América

TERCERA PARTE
Pagina Inmortal
“En la hora suprema”

Disponible para descargar en la Biblioteca Digital de La Baldrich

A LOS FORJISTAS:

“Para los forjistas, no basta con leer CUADERNOS de FORJA. Es necesario que los hagan circular profusamente (…) porque la buena nueva de FORJA debe llegar instantáneamente a todos los ámbitos de la República.”

scalabrini forja pdf política británica para descargar

“El imperialismo económico encontró aquí campo franco. Bajo su perniciosa influencia estamos en un marasmo que puede ser letal. Todo lo que nos rodea es falso o irreal. Es falsa la historia que nos enseñaron. Falsas las creencias económicas con que nos imbuyeron. Falsas las perspectivas mundiales que nos presentan y las disyuntivas políticas que nos ofrecen. Irreales las libertades que los textos aseguran.” Scalabrini Ortiz

Desde La Baldrich, en la tarea emprendida de la difusión del Pensamiento Nacional, ponemos a disposición de la militancia nacional los Cuadernos de FORJA.

En esta primera entrega, presentamos el Cuaderno N°1 escrito en 1936 por Scalabrini Ortiz. En el mismo, don Raúl desenmascara al imperialismo británico que sometía a nuestro país a la miserable condición colonial, impidiendo los destinos de grandeza de nuestra Patria industrial que sobrevendrían al 17 de octubre de 1945.

En palabras de su autor, “este libro que describe el estado del país al comienzo de la segunda guerra europea es punto de apoyo para el conocimiento y el sentimiento nacional, en la lucha que se avecina y en la que indudablemente venceremos, porque la Argentina tiene un destino trascendente y la juventud es el instrumento de ese destino.”

En la Biblioteca Digital de La Baldrich puede descargarse libremente el Cuaderno de FORJA N°1: “Política británica en el Río de la Plata”

¡Atención compatriotas! En los próximos días relanzaremos en calidad optimizada, el Cuaderno de FORJA N°2: “El pensamiento escrito de Yrigoyen” escrito por Gabriel del Mazo. Y en los días posteriores le seguirán los subsiguientes cuadernos.
[Ya disponibles en nuestra Biblioteca Digital]


Compartimos el prólogo de Scalabrini Ortiz a su libro “Política Británica en el Río de la Plata”:

“La economía es un método de auscultación de los pueblos. Ella nos da palabras específicas, experiencias anteriores resumidas, normas de orientación y procedimientos para palpar los órganos de esa entidad viva que se llama sociedad humana. En puridad, la economía se refiere exclusivamente a las cosas materiales de la vida: pesa y mide la producción de alimentos y de materia prima, tasa las posibilidades adquisitivas, coteja los niveles de vida y la capacidad productiva, enumera y determina los cauces de los intercambios y, en momentos de fatuidad, pretende pronosticar las alternativas futuras de la actividad humana. Pero la economía bien entendida es algo más. En sus síntesis numéricas laten, perfectamente presentes, las influencias más sutiles: las confluentes étnicas, las configuraciones geográficas, las variaciones climatéricas, las características psicológicas y hasta esa casi inasible pulsación que los pueblos tienen en su
esperanza cuando menos.
El alma de los pueblos brota de entre sus materialidades, así como el espíritu del hombre se enciende entre las inmundicias de sus vísceras. No hay posibilidad de un espíritu humano incorpóreo. Tampoco hay posibilidad de un espíritu nacional en una colectividad de hombres cuyos lazos económicos no están trenzados en un destino común. Todo hombre humano es el punto final de un fragmento de historia que termina en él, pero es al mismo tiempo una molécula inseparable del organismo económico de que forma parte. Y así enfocada, la economía se confunde con la realidad misma. (…)
Los revolucionarios de 1810, por ejemplo, con exclusión de Mariano Moreno, adoptaron sin análisis las doctrinas corrientes en Europa y se adscribieron a un libre cambio suicida. No percibieron siquiera, esta idea tan simple: si España, que era una nación poderosa, recurrió a medidas restrictivas para mantener el dominio comercial del continente, ¿cómo se defenderían de los riesgos de la excesiva libertad comercial estas inermes y balbuceantes repúblicas sudamericanas? Pero el manchesterismo estaba en auge y a su adopción ciega se le sacrificó todas las industrias locales.
América no estaba aislada. Al contrario. Fuerzas terriblemente pujantes, astutas y codiciosas nos rodeaban. Ellas sabían amenazar y tentar, intimidar y sobornar, simultáneamente. El imperialismo económico encontró aquí campo franco. Bajo su perniciosa influencia estamos en un marasmo que puede ser letal. Todo lo que nos rodea es falso o irreal. Es la historia que nos enseñaron. Falsas las creencias económicas con que nos imbuyeron. Falsas las perspectivas mundiales que nos presentan
y las disyuntivas políticas que nos ofrecen. Irreales las libertades que los textos aseguran. Este libro no es más que un ejemplo de algunas de esas falsías.
Volver a la realidad es el imperativo inexcusable. Para ello es preciso exigirse una virginidad mental a toda costa y una resolución inquebrantable de querer saber exactamente cómo somos. Bajo espejismos tentadores y frases que acarician nuestra vanidad para adormecernos, se oculta la penosa realidad americana. Ella es a veces dolorosa, pero es el único cimiento incorruptible en que pueden fundarse pensamientos sólidos y esperanzas capaces de resistir a las más enervantes tentaciones. (…)
Todo lo material, todo lo venal, trasmisible o reproductivo es extranjero o está sometido a la hegemonía financiera extranjera. Extranjeros son los medios de transportes y de movilidad. Extranjeras las organizaciones de comercialización y de industrialización de los productos del país. Extranjeros los productores de energía, las usinas de luz y gas. Bajo el dominio extranjero están los medios internos de cambio, la distribución del crédito, el régimen bancario. Extranjero es una gran parte del capital hipotecario y extranjeros son en increíble proporción los accionistas de las sociedades anónimas. (…)
No es un impulso moral el que anima estas palabras. Es un impulso político. Cuando los Estados Unidos de Norte América se erigieron en nación independiente, Inglaterra, vencida, parecía hundirse en la categoría oscura de una nación de segundo orden, y fue la energía ejemplar de William Pitt la salvadora de su prestigio y de su temple. Deda Pite «Examinemos lo que aún nos queda con un coraje viril y resoluto. Los quebrantos de los individuos y de los reinos quedan reparados en más de la mitad cuando se los enfrenta abiertamente y se los estudia con decidida verdad». Esa es la norma de este libro.”
RAÚL SCALABRINI ORTIZ

Saldos exportables - IAPI

Hoy Sábado 31 de Enero de 2015, ha salido publicada en el diario “La Nación”, sección “Campo” un articulo titulado “La balanza no tiene piedad con los malos hábitos alimentarios”.

En el mismo se hace referencia a un estudio realizado por los profesionales de Cepea, que curiosamente “recomienda un esquema de alimentación saludable y compatible con los agro negocios de perfil exportador” y que ha sido merecedor de un “Premio La Nación – Banco Galicia”.

Es de destacar que en el mismo se expresa que a la población argentina se le “suministra proteínas en exceso” y “bajar el consumo de carne y harina refinada puede mejorar los saldos exportables”, con la excusa de avanzar hacia una dieta mas saludable, a la vez que generaría suculentos resultados en dolares para quienes manejen esos saldos…

Dejando de lado el aspecto “saludable”, no podemos pasar por alto que desde la constitución del sistema agro exportador, ha sido un tema recurrente en nuestro país la cuestión de los saldos exportables, es decir, aquella parte de la producción que no se consume en el mercado interno, destinándose en consecuencia a la exportación.

Consecuentemente con esto, también han sido recurrentes las políticas destinadas a congelar o incluso disminuir el poder de compra de la población, con el fin de generar un mayor saldo exportable, consecuencia directa de la baja en el consumo interno.

Por el contrario, y yendo al origen del Movimiento Peronista, durante los primeros gobiernos del Gral. Perón, las políticas aplicadas fueron en el sentido contrario, es decir, en el sentido de promover el crecimiento del consumo interno, con el fin de mejorar las condiciones de vida de la población, además de centrar a la economía nacional sobre si misma, haciéndola menos vulnerable ante influencias externas… ¡Pero claro, ésto afectaba a alguien! El grupo afectado estaba conformado por las grandes COMPAÑIAS AGROEXPORTADORAS, así como la oligarquía terrateniente, antigua administradora de la colonia.

Con el devenir de la Revolución Fusiladora (autodenominada “Libertadora”), llega al Ministerio de Economía Raúl Prebisch, aplicándose así el famoso “Plan Prebisch”, presentado como curioso “remedio” para una economía supuestamente en “crisis”, que por supuesto no era tal. (Sobre este tema adjuntamos una inmejorable descripción de la situación elaborada por Raúl Scalabrini Ortiz, bajo el titulo de “La República de Otaria” y recomendamos la lectura de “El Plan Prebisch: retorno al coloniaje” de Arturo Jauretche).

Es por esto que los movimientos de raigambre nacional y popular tienen siempre el deber de estar atentos ante la ACTUALIDAD de estas cuestiones, que suelen pasar desapercibidas y que a veces se perciben como parte del lejano pasado. En realidad, se encuentran más activas que nunca, con jugadores muy definidos, de los cuales el diario La Nación (Grupo Clarín) es tan sólo el brazo que baja la línea a nivel público mientras los que verdaderamente se quedan con el negocio (es decir, los miles de millones de dólares de las exportaciones) gozan de un relativo anonimato.

A ellos debemos apuntar, no sólo para conocer los principales factores que manejan nuestra realidad, sino también para actuar mediante la creación de un nuevo IAPI (Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio), que recupere para el Pueblo la renta agraria que le fue arrebatada luego de 1955.

Sobre la estafa de los saldos exportables

Sobre la estafa de los saldos exportables

Link a la nota en “La Nación”

Link a “La República de Otaria” de Raúl Scalabrini Ortiz

Raúl Scalabrini Ortiz

Supongamos que en la vasta extensión del Océano Atlántico, entre Sud África y el Río de la Plata, existe una comarca aún desconocida. Es un país fértil cuyas tierras arables suman casi treinta millones de hectáreas. Tiene una población de 20 millones de habitantes. Se denomina en el planisferio del imaginario Mercator, República de Otaria. Sus habitantes responden, pues, a la designación genérica de otarios, lo cual resulta simbólico, porque si bien la palabra otario no figura en el diccionario de la Real Academia, en el lenguaje vernáculo tiene una acepción precisa: otario es el que cambia una cosa real y cotizable por algo sin valor: una palabra, un concepto, una ilusión, un halago interesado; el que cambia, por ejemplo, un jugoso bife por un elogio a su generosidad y a su espíritu democrático. El cuervo era un otario. El zorro, un vivo.

Otaria produce más de lo que necesita para vivir. Cada otario consume anualmente 100 kilos de carne, 200 kilos de trigo, 100 litros de leche y 100 kilos de maíz que en parte se transforma en huevos y en carne de ave. El exceso de producción lo trueca por combustible. No nos ocuparemos de este comercio y daremos por sentado que sus valores se equivalen. Los otarios necesitan emprender algunas obras públicas para abrir horizontes a la vida larval en que viven. Sus economistas los han convencido de que deben recurrir al capital extranjero, porque Otaria está huérfana de ellos. Nosotros nos disponemos a cumplir esa misión civilizadora. Para ello es indispensable que efectuemos una pequeña revolución y asumamos el poder. Nunca faltarán otros otarios dispuestos a servir a altos ideales que simbolizamos nosotros y las grandes empresas que nos aprontamos a ejecutar.

La unidad monetaria de aquel simpático país es el otarino. Tiene el mismo valor legal de un peso argentino y se cotiza a la par. Los alimentos y la materia prima de Otaria valen exactamente lo mismo que sus similares argentinos. Para simplificación del ejemplo y de la interpretación usaremos cifras globales. La técnica no se altera por centavo de más o de menos. Quizás nos convenga abrir una institución de crédito en Otaria. Quizás no la necesitemos. Los instrumentos del crédito internacional pueden suplir perfectamente la ausencia de un banco local. Si queremos abrir un banco, nos muñimos de una carta de crédito en que el Banco Central de la República Argentina afirme que tiene depositada a nuestra disposición una suma dada, cien millones, por ejemplo, en oro o moneda convertible, o que se responsabiliza de ellos. Eso basta. La carta de crédito del Banco Central de la República Argentina es palabra sagrada en la República de Otaria.

Por otra parte, una carta de crédito –digamos una carta de presentación– fue todo el capital inicial que invirtieron en este país los más poderosos bancos extranjeros: el Banco de Londres y América del Sud, el ex Banco Anglo Sudamericano, El First National Bank of Boston y el National City Bank of New York. Nos preocuparemos, eso si, de que la memoria del Banco Central de Otaria diga algo semejante a lo que el Banco Central de la Argentina afirmó en su memoria de 1938, la conveniencia de “transformar las divisas en oro y dejar ese oro depositado en custodia en los grandes centros del exterior … no sólo por la economía que significa no mover físicamente el metal, sino principalmente por facilitarse de este modo su pronta y libre disposición con el mínimo de repercusiones sicológicas”. Este argumento, que fue convincente para nosotros, puede ser aceptado por los otarios, a quienes nos complacemos en imaginar tan confiados, liberales y democráticos ciudadanos como nosotros. En los Estados Unidos la operación no hubiera podido efectuarse, porque aquellos cow boys son tan desconfiados que hasta 1914 no permitieron el establecimiento de ningún banco extranjero, y, para impedir filtraciones subrepticias, ni siquiera permitían que sus propios bancos tuvieran agencias en el exterior. Con posterioridad, accedieron al establecimiento de sucursales de bancos extranjeros, los que no podían prestar nada más que un dólar más que el capital que genuinamente habían importado desde el exterior. Pero en Otaria son tan liberales como nosotros.

Ya estamos instalados en Otaria y disponemos de un capital virtual –como son todos los capitales– de cien millones de pesos argentinos que respaldan nuestra responsabilidad sin necesidad de salir de esta república. En Otaria vive habitualmente un técnico de gran reputación, el doctor Postbisch, cuyos servicios profesionales nos hemos asegurado con la debida anticipación y cuya consecuencia y lealtad hacia nosotros se acrecienta en la medida en que nos sirve. El doctor Postbisch, tras un breve estudio de una semana, descubre que los otarios estaban viviendo sobre un volcán. Sin darse cuenta atravesaban “la crisis más aguda de su historia”. Los otarios no se habían percatado de ello, primero, porque los otarios estaban muy ocupados en crearse una industria que abriera los cerrados horizontes de la monocultura; segundo, porque habían pagado sus deudas y no debían nada a nadie, con excepción de algunos pequeños saldos comerciales; tercero, porque vivían aceptablemente bien, y cuarto, porque en realidad se trataba de “una crisis oculta” que necesitaba la pericia clínica de Postbisch para ser diagnosticada. Para equilibrar el presupuesto nacional –que se desequilibrará más que nunca, para nivelar la balanza de pagos con el exterior, que daba superávit y dará déficit en adelante– el doctor Postbisch, dotado de poderes ejecutivos tan extraordinarios que envidiaría el mismo Superhombre de las historietas infantiles, decide desvalorizar la moneda de Otaria a la tercera parte de su valor. El otarino, que valía un peso moneda nacional, desciende hasta no valer nada más que treinta y tres centavos de los nuestros.

El doctor Postbisch designa a esa operación “corrimiento de los tipos de cambio”. Nuestro capital de cien millones, que permanecía en expectativa en su moneda originaria, se triplica si se lo calcula en otarinos. Los productos de Otaria siguen, como es lógico, cotizándose en otarinos y el alza que el doctor Postbisch les acuerda es tan pequeña que desdeñaremos considerarla, porque de todas formas no varía los resultados en su conjunto. Postbisch, cuya facundia es asombrosa, ha convencido a los otarios de que tanto la desvalorización de su moneda como la estabilización de los precios son indispensables para escapar del vórtice de la espiral inflacionista y que esas medidas deben ser complementadas con la inmovilización de los salarios y de los sueldos. En Otaria, pues, todo queda como antes de la desvalorización, Pero el genio creador de Postbisch se revelará en todo su poder en la multiplicación de nuestro capital. Jesucristo multiplicó los panes. Postbisch multiplicó el dinero extranjero con que se adquieren los panes. Vamos a usar la nueva capacidad adquisitiva de nuestros capitales. Utilizaremos un solo peso, por si acaso nos equivocamos. Ni siquiera en los ejemplos deben arriesgarse los capitales que se confían a nuestra custodia.

En Otaria con un peso argentino se compraba un kilo de carne, que en el mercado interno de Otaria valía un otarino. La desvalorización de la moneda de Otaria, por recomendación de Postbisch, no ha alterado los precios internos. Con un peso argentino virtual se adquieren tres kilos de carne. Si exporto a la República Argentina un kilo de carne, como allí sigue valiendo un peso moneda nacional, con ese kilo de carne saldo la deuda que había contraído en mi país con la apertura del crédito. Me quedan dos kilos de carne que vendo en la misma República de Otaria a un otarino cada uno. Y de esta manera, el capital virtual que había movilizado en el papel se transforma en un fondo real de doscientos millones de otarinos, con el que podemos iniciar la ejecución de grandes obras que son indispensables para la vida de esa república, pero que los otarios no hubieran podido emprender nunca por falta de capitales. La ración diaria de los otarios habrá descendido en un tercio.

Raúl Scalabrini Ortiz
(En “Bases para la reconstrucción nacional”)

Perón Fragmentos Revolución Justicialista

La Baldrich TV presenta: Fragmentos de”Perón, la Revolución Justicialista” (Madrid, 1971)

Presentamos a través de nuestro canal en YouTube, una compilación de fragmentos de la película dirigida por Getino y Solanas, integrantes del grupo Cine Liberación, filmada en Madrid durante el exilio del conductor del Movimiento Justicialista.

Retomando el propósito inicial de esta entrevista al General Perón, insistimos en la difusión de este material audiovisual para la formación de una militancia imbuida en el Pensamiento Nacional al servicio de la liberación de la Patria.

En “La Revolución Justicialista”, Perón relata el proceso político revolucionario y las profundas transformaciones que se produjeron en beneficio del Pueblo entre los años 1943-1955. Se destacan las revolucionarias medidas económicas durante el primer gobierno peronista, como la nacionalización de los servicios públicos y los ferrocarriles.

Incluso, se observa al Gral. Perón emocionado hasta las lágrimas luego de destacar el rol de Evita en la Revolución Justicialista, los derechos de la mujer y la ayuda social de la Fundación, y el penoso recuerdo de su fallecimiento temprano.

Asimismo, se narran los hechos que sobrevienen al bombardeo gorila a Plaza de Mayo: el golpe antipatria de 1955 y la consiguiente organización de la Resistencia Peronista.

Sin más rodeos, la lista de reproducción con los fragmentos de “La Revolución Justicialista”:

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Savio sobre el acero y la independencia económica

“La del acero es una industria básica sin cuyo desarrollo no puede considerarse que un país ha alcanzado su independencia económica. Incluso se comprueba la verdad opuesta: cuando menor es el desenvolvimiento de esta industria, mayor es la dependencia que se tiene del extranjero, con las graves consecuencias que de estas circunstancias se derivan.” General Manuel Savio – 1946

El General Savio fue el heredero de fray Luis Beltrán y el continuador del legado materializado por el general Enrique Mosconi en YPF durante las presidencias de Yrigoyen. Este patriota de acero tenía como objetivo central la transformación de una economía agro exportadora y dependiente, en una economía industrializada que, de la mano de el Estado, asegure el desarrollo de la Patria en el plano de la independencia económica, que a su vez posibilitara la soberanía política y la justicia social.

En 1936, con 44 años, Savio fue designado al frente de la dirección de Fabricas Militares. Desde ese lugar impulsaría el desarrollo de la industria pesada nacional, enviando un proyecto de ley por el cual se crearía la Dirección General de Fabricaciones Militares (FM) y se autorizaría a realizar exploraciones y explotaciones de metales de valor estratégico. Para el año 1943, a menos de 7 años de la creación del organismo autárquico, el Gral. Savio había inaugurado 9 nuevas fábricas.

Ya para el 7 de marzo de 1944, tendría lugar un hito de la industria siderúrgica nacional, el comienzo de la construcción de la Planta Industrializadora de Palpalá. Llegado el 11 de Octubre de 1945, apenas 1 año y 7 meses después del comienzo de las obras, surgiría del Alto Horno en Zapla, Jujuy, el primer chorro de arrabio, sobre el cual Savio expresa que “iluminará el camino ancho de la Nación Argentina”.

En 1946, el Gral. Savio suscribe su Plan Siderúrgico, que luego se transformaría en ley, con el objetivo de producir acero en el país utilizando materias primas y combustibles argentinos. De esta manera, Savio buscaba ofrecer el suministro a las industrias de transformación y terminado de acero, fomentando la instalación de plantas de transformación y logrando así el desarrollo de la industria nacional.

El Plan Siderúrgico, enmarcado en el Primer Plan Quinquenal del gobierno de Juan Perón, daría a luz a una empresa emblema de la industria nacional, SOMISA - Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina -, para realizar en el país el proceso completo de producir acero a partir del mineral de hierro. Desgraciadamente, en pleno desarrollo de su plan, el Gral. Manuel Savio murió a raíz de un paro cardíaco, el 31 de julio de 1948, a la edad de 56 años.

En los años posteriores, esta empresa contribuyó a la industrialización del país, aportó grandes cantidades de dinero al fisco, exportó cifras considerables y tuvo una facturación extraordinaria. Además, como si fuera poco, promocionaba economías regionales y se abastecía de mineral nacional. Es decir, constituía un factor estratégico de nuestra economía en manos del Estado.

En el marco del neoliberalismo antipatria, SOMISA fue desguazada y luego privatizada, pasando a formar parte del nefasto grupo privado Techint, que pagó un mínimo porcentaje de su valor real.
Altos Hornos Zapla sufrió el mismo destino en 1999, siendo rematada por un precio cercano al de su producción anual, y pasó a manos del empresario buitre Sergio Taselli.

Desde La Baldrich, rescatamos el legado y la epopeya del General Savio en pos de la industrialización de la Patria, y ponemos en la mesa de discusión la necesidad actual de un Plan Siderúrgico Nacional en beneficio de la economía argentina.

Por ello, manifestamos con fuerte ímpetu:
Altos Hornos Zapla – SOMISA ¡luche y vuelve!


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